domingo, 10 de julio de 2016

El caos Universal Capítulo 17



Capítulo 17


El futuro...muere...— Dijo en un leve susurro, suspiro para negar y continuo caminando hacia la ubicación de la vivienda donde estaba Hiko a toda prisa empezando a transportarse.

El sol rojizo se veía en el horizonte del mundo artificial, a la lejanía se veía Hiko avanzando a paso suave deteniéndose en la central de operaciones del E.U, su vista estaba algo nublada, su rostro sonrojado y sus brazos temblorosos daban indicio de que esta estaba enferma, sus compañeras salieron a recibirle tomándola de los hombros para llevarla adentro.

—Hiko ¿Que pasa? — Menciono buscando un vaso de agua para ella que fue rechazado al instante.

—Necesito el computador...tengo que terminar el informe de Yuno— Se levanto y empezó a teclear tan rápido como podía mirando la pantalla holografíca que movía cuadros múltiples, los dedos de la joven a duras medias se veían, suspiro hondo, como si su vida dependiera de eso y presiono el botón de envió viendo con tristeza a la puerta, en esta se diviso la silueta del pelinegro quien con la espada de la muerte en su espalda camino a paso suave hasta ella, la ayudante al verle camino para saludarle, en ese momento la mano de Yuno se hallo dentro de las entrañas de la joven quien estaba agitada y aterrada, solo se desplomo al tiempo que este lanzo sus entrañas sobre su rostro.
En silencio se aproximo a Hiko quien solo lo miro fijo y bajo el rostro cerrando los ojos.

Hioko apareció en la casa buscando a Hiko por todos lados, frunció el ceño y se movió a pie hacia la central, como siempre todo estaba en silencio, en calma, dio un paso, luego dos y el sonido de algo húmedo y espeso le hizo bajar el mirar, ahí estaba la ayudante de Hiko muerta, eso solo hizo que el corazón de Hioko se acelerara para moverse por todos los cubículos con los ojos cristalinos, levanto la vista un poco al sentir la brisa que entraba por al puerta de carga, camino y al abrirla la vio en el suelo desangrándose.

—Hiko...no...¿pero quien hizo esto...? Hermanita...— Los ojos de Hioko no pudieron contener mas las lagrimas mientras lloraba por ella, acaricio su mejilla y le subió en su regazo para susurrarle. — Te llevare al hospital, así mejoraras.

—No...no Hioko, no lo hagas...ya no podrás salvarme e incluso si lo hicieras...no podrás evitar mi muerte...ya has hecho todo lo que has podido...ya...has luchado demasiado, y yo...yo ya no puedo cambiar el destino...lo siento...— Dijo llorando en los brazos de Hioko quien le abrazaba pasmado, en un trauma al ver a la persona que mas había estado con el, su confidente, mejor amiga y hermana gemela sufrir por una apertura en el estomago.

—Hiko...¿Quien te hizo esto...? — Menciono observando con fijacion a sus ojos para sentir la mano de ella en su mejilla. 

—Cuida...de Yuno, lo prometiste...no lo odies...no odies a Yuno...— Empezó a llorar desconsolada mientras tocia sangre volviendo la vista a su hermano. — Por favor...no...lo odies...el n...— Sus palabras se apagaron por completo junto con su vida, el décimo cristal apareció en frente de Hioko quien solo abrió la boca levemente sin decir nada, bajo la cabeza apretando los puños.

—Maldita..sea...maldicion, ¡¡maldicion!!— Grito para levantarse viendo el cuerpo de su hermana, habian pasado mas de 7 horas en las que el estuvo abrazando el cadaver de la joven, suspiro y miro hacia el cielo notando una camara de vigilancia.
Se levanto y camino hasta la oficina de vigilancia para sentarse frustrado, miro estas adelantando hasta la intromisión de Yuno en el lugar, la leve charla de ellos dos, como pateo su pecho y la arrojo al suelo, Hiko no se defendía, solo estaba ahí quieta, el pelinegro levanto la espada y le atravesó en tres ocaciones en el vientre, luego tomándola del cabello la arrastro hacia afuera.
Hioko estaba atónito, no sabia que pensar, solo se levanto y camino cubierto de sangre hacia la zona comercial donde seguro estaría Yuno.


En el camino de ida la gente le miraba haciéndose a un lado, no por el respeto, sino por la sangre que tenia en sus ropajes, a la distancia, a unos mas de cuarenta metros de distancia se vio a Yuno que iba solo, solo desvió la mirada viendo a Hioko y sonriendo, desapareció entra la multitud corriendo rápidamente desenvainando su espada en el proceso.



—Tu...maldito..— Se elevo al cielo apuntando disparos sin importarle la gente que hubiera en ese lugar empezando a matar gente inocente en el proceso de su ira. —No escaparas...te matare...— Grito transportándose de un lado a otro, al llegar a una esquina Yuno entro a una casa tomando el rostro de alguien jalandole por la ventana, al instante en que este salio, dio un giro arrojando a la persona, era una mujer, esta se movió de espaldas contra un cristal que Hioko había lanzado, el objeto se interno en la zona de la columna, al girar el rostro la persona, era Mía, Hioko solo se quedo pasmado tomándola en sus brazos.


—Mía...¿pero que...?— Dijo mientras la chica le miraba fijamente girando los ojos levemente.

—Mi...señor Hioko...tu, no deberías dejar que la ira te ciegue...a ¿quien realmente persigues? — Le susurro mientras su cuerpo empezaba a relajarse y a perder el control de si mismo. —No puedo moverme...ughj...no puedo...llévame al santuario...envíame ahí, ahí me trataran...¡ughj! no te dejes llevar por el odio, solo traerá tu fin, eres el equilibrio, no debes inclinarte a un lado...por muy doloroso que sea...— Le susurro cerrando los ojos para luego perder la conciencia.

"He perdido tanto...que ya no siento que pueda perder nada mas..."

Acostado en mitad del bosque, solo miraba el cielo dejando caer sus lagrimas, su rostro estaba demacrado, su piel estaba pegada a sus huesos, no había comido en días, casi un mes había pasado desde la muerte de Hiko y la invalides de Mía, Yuno no aparecía en ningún lugar y Xirion no era alguien de que preocuparse, el solo se levanto y acaricio su cabeza un instante viendo al cielo, abrió las diez esencias mirándolas fijamente.


—Deberían haber...trece...se supone que soy el ultimo Taramoto...donde esta Th y Ht, donde esta...Yiu...— Abrió los ojos levemente sonriendo de lado. —Claro..era obvio..



En Stay Yuno miraba al cielo con Yiu a su lado, miro a la niña quien solo le observaba curiosa.

—¿Que esperamos? — Dijo mientras  se levantaba poniéndose en frente de Yuno, quien le observo fijamente posando su mano en ella. 

— Nada...solo, vamos..— Pronuncio dando la vuelta empezando a andar a paso normal con la niña de su mano.
En el cielo se veía lo que parecía ser un niño pequeño de cabello negro, ojos dorados y piel canela, su sonrisa era fría al igual que su mirar, observaba a Yiu riendo.
A unos muchos kilómetros caminaba Xirion hacia Yuno con lentitud, calma como siempre, desde el otro lado se dirigía Hioko, todos al mismo donde estaba lo que parecia ser Forbbiden sentado.

—Vengan a mi...


FIN DEL CAPITULO

lunes, 9 de mayo de 2016

El caos Universal Capítulo 16

Capítulo 16


—Que fastidio...hace un calor insoportable— Dijo Hiko mientras estaba sentada en el apartamento de la zona científica de la región del norte, suspiro mientras bajaba la mirada a su vientre observándolo, rió un poco mientras se quedaba pensativa un momento. —Uhm...un nombre, un nombre...

—Ilum— Se hizo oír una voz entre la nada, parecía la voz de Yuno hablando con alguien, al asomarse por el balcón Hiko observa un poco hasta notar la figura fémina detrás de un árbol, una chica del color de igual al de su amado, cabello verdoso y apariencia algo ruda, si era la misma chica con la que había salido, era Shuran. — Ella...¿esta viva?

Se quedo pensando un momento mientras bajaba rápidamente para aproximarse a ellos quedándose detrás de la pared escuchando lo que hablaban.

—Supongo que iras a otro pueblo aborigen...— Decía Yuno mientras se recostaba en la pared mirándole con atención.

—Si, iré...amm la persona por la que vine...ya tiene alguien mas, así que...es mejor irme.—Mencionaba con la cabeza baja tragando saliva, sonrió forzado y puso su mano en el hombro de Yuno para subir a su mejilla. —Yuno...yo...— El viento que soplaba movió algunas hebras de cabello de Hiko que oía la conversa, Shuran solo retiro la mano llevando estas atrás inclinándose con una sonrisa. —Cuando quieras ve a los pueblos aborígenes de Stay, ahí te recibirán, despues ve a Vergon y luego a Anima de nuevo...amm nos vemos Yuno.— Antes de que el pudiera decir algo esta corrió comenzando a llorar en el camino abriéndose paso entre la gente.

—Que le pasara...de seguro aun siente nostalgia por lo de su padre...— Suspiro y se giro encontrándose con unos pechos que le hicieron brincar hacia atrás asustado. —Ah! Hiko, dioses, no hagas eso, espera ¿que haces aquí?— Pregunto al instante mientras ella desviando la mirada bajo la vista luego suspirando.

—Amm...Sabes, cuando tengas una hija, ponle Ilum..— Yuno no entendió para nada lo que le decía, solo asintió y camino hasta la entrada parpadeando un poco apareciendo en una montaña. —Uoh!

—Lamento traerte así Yuno, necesito hablar lejos del alcance de Hiko, hay un problema...— Hioko se veía serio, parecía estar algo inconforme con los últimos resultados. —Sabes, fue escoger entre tu y averno, es una decisión difícil viendo como las cosas se tornan últimamente, mas cuando esa cosa esta vagando sin su señor, no sabremos cuando atacara...Yuno, necesito que me ayudes a localizar a Averno antes de que haga una estupidez por favor...

—Claro, cuentas conmigo Hioky— Bajo la cabeza y suspiro un poco desanimado para recibir una palmada en la espalda que le hizo moverse asustado pues casi se cae del monte.

—Cálmate si, mira, te coges una hermosura, no deberías estar decaído, ¿tan mal lo hace? 

Yuno le miro negando simplemente para bajar la cabeza moviendo un poco la nieve.

—Es solo que...lamento haber causado tantos problemas, solo quería ayudar y ahora ni siquiera se donde esta la espada de la muerte...— Hioko le miro y se quedo pensando un poco recordando la ultima vez que la vio en las manos de Forbbiden, desapareció y apareció en frente del arma donde milagrosamente se hallaba sentado Xirion.

—Sabia que vendrían...— Su mirada era fija en Yuno quien al verle sonrió alzando la mano izquierda para saludar, a ese momento la vista del pelinegro fue bloqueada por una capa verde que le cubrió escuchándose el sonido de una espada chocar.

—Hey hey, se que quieres lanzarte a los brazos de tu hermano y darle amor, pero calma amigo, es un lugar publico...— Decía mostrando su enorme sonrisa, Hioko miro a Yuno y suspiro. — Viejo, vete con Hiko...Xirion y yo tenemos cosas que arreglar..

Giro su rostro para ver a Xirion observando la espada,se alejo de este y tomo a Yuno transportándose al frente en la pocision de la espada pronunciando unas palabras "Toma la espada y vete, sin ella no podrás transformarte en el ángel de la muerte".
Yuno tomo su arma y comenzó a correr como pudo saliendo del combate apresurado hacia Hiko.

—¿Esta vez no usaras a tu hermanita para poder saber lo que haré?— Decía Xirion habiéndose alejando unos pasos, estaban a no mas de ocho metros, suspiro cerrando los ojos un momento mientras posaba su espada al frente de el, Hioko solo frunció un poco el ceño, no sabia que hacia pero no iba a dejar que aquello sucediera. De sus dedos salieron dos ases de luz color cían que apuntaron al frente donde estaba el peliblanco alistando su poder, sin vacilar disparo dos ráfagas de tres disparos hacia su oponente quien abriendo los ojos dejo ver las pequeñas balas de energía ser partidas en dos con una precisión perfecta.

—¿Que...?— Fue lo único que pudo salir de sus labios mientras veía como el peliblanco se aproximaba a toda marcha contra el, movió su mano derecha e hizo girar los diamantes para que estos chocaran contra la espada de Xirion que echaba chispas al contacto.

—¿Crees que unos estúpidos cristales podrán detener mi espada? — Bajándola a la altura de su vaina envió un corte que dejo ver una cortadura en el hombro de Hioko, incluso habiéndose tele transportado a varios metros de este en dirección distinta a la del corte.

—¡Huh!
 es muy rápida...— Corrió unos metros empezando a disparar con sus manos hacia Xirion quien solo movía su mano en círculos rápidamente, las balas ni siquiera se destruían, solo giraban con la espada y se movían con ella.

—Balas...ja...— Lanzo otro corte que fue enviando explosiones a su paso hacia Hioko quien caía a unos metros mas mirando al frente a Xirion que cruzaba el humo lanzando un corte frontal que fue bloqueado por los cristales que se fusionaron formando una espada sin mango. —Ya se que si entras en una herida con el enemigo no podrás tele transportarte por unos segundos...que desventaja cuando luchas con alguien mas rápido... ¿No Hioko?

Yuno corría rápidamente hacia el apartamento encontrándose con la sorpresa de ver a Hiko abajo en la calle, esta solo giro mirando a su querido compañero y sonrió algo triste.

—Yuno, ¿me harías un favor?— Pregunto antes de que este pudiera hablar o decirle algo a ella. — Quiero que cuides a alguien por mi, cuídala mucho...— Terminando de decir las palabras salio una pequeña de unos ocho años de cabello verde y una capa igual a la de Hioko. —Ella es Yiuhiro Taramoto, mi hermana menor, cuídala bien ¿si?

El solo observo a la chica que le miraba fijo y miro a Hiko quien acaricio la mejilla de esta, subió a Yuno y le acaricio también la mejilla sonriendo, comenzó a caminar sin mirar atrás para detenerse a unos varios pasos. —Yuno...sal del Eu..ve a otro lugar...— Las palabras de ella fueron secas, no dijo mas que eso y se marcho del lugar sin siquiera haberle dado espacio de decir algo.

—¿A donde va Hiko?— Pregunto la pequeña mirando a su nuevo niñero quien solo desvió la mirada sin saber que decir. 

—Yo también me pregunto lo mismo...

— Xirion, te doy un consejo...aléjate de mi..— Las palabras de Hioko se oían directamente como una amenaza y no una advertencia, advertencia que Xirion no quería oír para nada lanzando otro corte contra este quien abrió todos los cristales para dejar que pasara el ataque, el peliblanco solo continuo sin bacilar hasta escuchar esa oración extraña que pronunciaba. — Etai oma etma naharai edoni ishtare Neptunian!

Todo se quedo en silencio, Xirion veía como Hioko estaba de pie normalmente y caminaba hasta el poniéndose en frente de este mirándole al rostro.

—¿No es tan fácil cierto?, luchar contra alguien que es mas fuerte que tu y solo juega con tu vida, estar en el momento de la desesperación y sentir que no puedes escapar, ¿Sabes lo que se siente?  — Xirion apretaba sus labios empezando a moverse un poco, le estaba faltando el aire. —Y mírate ahora...estas bajo mi voluntad... ¿ahora sientes lo que siente tu hermano cada vez que le das caza...? Ja..lo mataste una vez ¿no? si el pudo vivir, inténtalo tu también...

Sin decir mas se dio vuelta saliendo de una enorme esfera de agua de mas de cuarenta metros alrededor de ellos comenzando desde la pocision de Hioko, este movió su capa para mirar de reojo al peliblanco encontrándose con un movimiento de labios que le hizo abrir los ojos.

— "Es divertido cuando el futuro muere..."



Fin del capitulo

miércoles, 4 de mayo de 2016

El caos Universal Capítulo 15

Capítulo 15


—Uhm...— Xirion se quedo pensando un momento en la situación en la que se encontraban, no le agradaba mucho la idea de morir en el vació del universo, suspiro y empezó a correr rápidamente hacia la criatura, sus pasos eran tan rápidos que a duras medias se veía que tocaba el suelo, casi a la misma velocidad corría Hioko quien miraba con una sonrisa ladina al monstruo, no había avanzado nada en comparación a lo que realmente debían correr.

El peliblanco dio un giro en el aire viéndose impulsado al estirarse, en ese momento una idea surco su cabeza, se aproximo a Hioko y le tomo la mano mientras corrían.

—Oye Xirion, sabia que te caía bien pero yo no soy de esos, Señor usted me confunde— Dijo Hioko al ver como este tomo su mano apretándola con fuerza al escuchar esas palabras de la boca de su compañero.— Ok, ok cálmate viejo.

— A la cuenta de tres saltaras, crearemos una hélice, espero no te marees, la capa se ira en poco y quedaremos sin aire así que tenemos una sola oportunidad.— Hioko abrió levemente los ojos mirando al frente, solo apretó la lanza mientras el peliblanco corría por una enorme piedra con el detrás, al llegar a la parte alta lanzo al pelician quien salio arrojado son soltar la mano, esto les impulso unos metros, entendiendo la idea jalo a Xirion repitiendo la idea rápidamente formando así una cadena de movimientos que a causa de la poca gravedad que iba en descenso estos se fueron elevando a alta velocidad en el cielo. — Ahí viene, aguanta la respiración— La capa de Ozono fue destruida por completo y estos continuaban moviéndose de la misma forma ahora con poco tiempo de aire.

En el camino la mano de Hioko se soltó enviando a Xirion sobre el gigante de hielo, apretó los ojos y los labios al recibir el golpe pues cayo de costado derecho, abrió sus orbes y comenzó a correr mientras de soslayo miraba como Hioko caía de pie al frente del Yuno deforme que había en frente, corrió tan rápido como pudo abriéndose camino con cortes hacia la mano del monstruo que se regeneraban rápidamente, al llegar frente a su rostro clavo la lanza en su frente  anulando toda la energía de este.

— "Si anula la energía de quien la porte...entonces también anula de el"— Fue lo que pensó al momento de clavar esta en ese lugar, la criatura retrocedió un par de pasos cortos mientras se inclino, en ese momento Hioko levanto el Hacha empezando a pronunciar una oración como la que antes había dicho en palabras desconocidas.

Etai oma etma naharai edoni Ryz Luft— Al momento no sucedió nada, este solo dio un enorme salto envuelto en lo que parecía ser aire y tomando con fuerza el hacha descendió en un solo golpe que destruyo todo al rededor de el de derecha a izquierda formando una grieta gigantesca en el planeta que no se detenía en ningún momento, al levantar la vista vio como el enorme monstruo había sido partido en dos y Yuno era liberado, sonrió mientras el arma desaparecía, corrió sobre el gigante de hielo para alcanzar a Yuno y transportarse a Xirion desapareciendo del planeta.

El pequeño mundo se comprimió en una pequeña masa hasta explotar de forma caótica enviando meteoritos que fueron destruidos por rayos lasers que salían desde el Eu, suspiro dejándose recostar en lo que parecía ser la nada, Xirion solo le miro viendo a todos lados sin entender nada.

—¿Como estamos respirando en el Vacio del universo..?— Pregunta Xirion viendo que estaban moviéndose a una velocidad muy lenta hacia el EU.

—Ah, si, te presento a Ryz Luft, este es el Dios titan del Viento o aire. Diablos, estoy cansado...— Miro hacia la nada y suspiro hondo igual que Xirion mientras escuchaba la voz de su hermana decirle que fuera al Hangar.

En el hangar recibieron a Hioko con una ovación, Xirion como de costumbre desapareció al instante en que toco el EU, Yuno fue llevado a un hospital científico donde era monitoreado por múltiples maquinas pues parecía estar su cuerpo inactivo pero vivo y así pasaron tres meses...

—¿Aun no despierta?— Preguntaba Hioko mirando al pelinegro desde una cierta distancia, su hermana se hallaba sentada al lado de el con la mirada baja y una enorme barriga.

—No, pareciera que su propio cuerpo no quisiera que despertara, el esta bien, no tiene nada mal en su organismo— Dicho esto se puso de pie llevando su mano al mentón viendo al pelinegro. —Se supone que hoy despertaría, ¿estarán fallando mis poderes?

—Primero fallarían los míos Hiko, jum, no se, déjalo dormir mas, yo saldré.— Dijo mientras hacia boca de pato apuntando a su hermana con los dedos y riendo.

—Oye, estas mucho tiempo con ella, me pondré celosa— Dijo Hiko riendo un poco para negar.

—Pufff, no te decía nada de Yuno y mira, tienes un parásito con nombre en el estomago— Hiko levanto las cejas mientras Hioko desaparecía al instante lanzando un beso al aire.

En la zona del bosque se hallaba Mía sentada sobre una roca, miraba el río artificial desde lo alto de una cascada, estaba vestida de traje de baño, suspiro y miro a un lado viendo la cara de Hioko de forma sombría.

—Ah!— Esta se cayo desde lo alto de la cascada al agua, Hioko solo descendió flotando hasta la orilla donde esta salio tosiendo para mirarle fijamente y sonreír y luego fruncir el ceño. —No debe aparecer así, podría matarme de un infarto—

—Uhm, lo tendré en cuenta la próxima vez, ¿oye Mía te gustaría ser mi Guardiana?— Pregunto el pelician, tenia las manos en la espalda observando fijamente a la chica quien con un sonrojo tremendo asintió bajando la cabeza.— Bien, toma— Extendió una chaqueta pequeña de color verde como la capa que el llevaba, esta lo miro y ladeo la cabeza poniéndoselo al instante.

—Supongo que...ahora somos mas que...¿lo otro no?, porque al ser tu guardiana pues...vengo siendo casi como una esposa o algo así...— El rostro de ella se fue poniendo rojo a medida que decía cada palabra hasta llegar a esposa, llevo sus manos al rostro cubriéndolo. —Hay por Dios...

Hioko sonrió y tomando su rostro le hizo verle, esta solo diviso los cerrados ojos y los labios sonrientes que se aproximaron y le besaron.

Con el pasar de unos cuantos días se hallaba de nuevo Hiko y Hioko sentados en la habitación del hospital conversando.

—Bueno, entonces eso fue lo que sucedió en la pelea...ya veo..— Decía Hiko mirando su taza de te con atención suspirando.

—Lo extraño fue que no era en si Yuno, es como si fueran dos personas distintas, eso significaría que el alma de el es distinta a la de nuestro pequeño amigo..— Hioko se recostaba en la silla mirando el cielo con algo de apatía, giro su vista hacia su hermana quien le miro bajando la vista.

—Hioko, quiero que...no hagas nada estúpido, que trates de estar bien y cuida de Yuno, el te hará regresar.— Dicho esto se levanto mirando la camilla fijamente, Hioko se levanto y miro para fijarse en el rostro de Yuno, los ojos de este lentamente se abrieron parpadeando un par de veces.

—Hola chicos...— Hioko sonrió de lado para ir en aumento y caminar hasta el dándole un zape en la frente.— ¿Sabes la cantidad de problemas que diste?

—Ouch...oye, no me ¡pegues! ¿acaso quieres morir?— Decía Yuno tratando de levantar el brazo derecho sin ningún éxito. —¿Uhm? ¿tengo la mano derecha sedada?

Hioko solo miro a Hiko quien negó con la cabeza algo extrañada, mas porque el brazo de Yuno se veía como un brazo común y corriente, ambos se aproximaron a la extremidad, Hioko llevo sus manos a la boca dando un grito y un salto tomando las manos de Hiko quien empezó a llorar de la nada. Yuno miro su brazo no mostrando la misma felicidad que todos, estaba algo consternado pues parecía que ya no funcionaba nada, ni siquiera su mano.

—Perdí...el brazo prohibido...— Fue lo que dijo mientras miro por la ventana a Xirion quien le observaba con una sonrisa ladina en su rostro.


Fin del capitulo

martes, 26 de abril de 2016

El caos Universal Capítulo 14

Capítulo 14


—Es enorme...— Dijo Xirion mirando como el cielo se estremecía ante la criatura que llegaba a la estratosfera, un color negro como el petroleo o la brea era la piel del coloso que ahora amenazaba un planeta inocente.


—Es porque es negro, hay Xirion, no sabia que te gustaban así— Hioko se echo a reír mientras miraba al Yuno transformado en un verdadero monstruo.

—No hagas que te atraviese con mi espada por favor.— Xirion frunció el ceño mientras bajaba la cabeza llevando su mano a su rostro.— ¿Tan poderoso eres que no tomas enserio ni siquiera a este monstruo?

—Puede ser, la verdad es que no me importa mucho, hay alguien que este tonto hace feliz y no quiero que esa persona sufra por su muerte, así que lo sacare de ahí entero y luego lo golpeare.— Hioko apretó su puño un poco estirándose levemente mientras miraba a Xirion quien correspondía su mirar.— ¿Que sucede?

—¿De donde tienes tanto poder?— Pregunto sin vacilar.
—De mis hermanos, esta familia tiene un legado de doce esencias míticas que forman uno...La espada de las esencias, estamos catalogados de diferentes formas, es un orden, todos sabían que morirían y aun así no les importo, Hiko, T.ch, H.T y yo somos los últimos que quedamos, cuando esas esencias mueran el que quede sera el mas poderoso de la familia...—Movía uno de los cristales que giraba en su mano, su rostro se veía algo decaído, suspiro e hizo desaparecer este para luego mirarle.

—¿Cuales son esas esencias?— A lo lejos se veía como el demonio que había abierto sus alas empezaba a cargar una cantidad atroz de luz en su boca, era una esfera similar a la del vació pero era blanca.
—Las esencias... Simone es equilibrio, Daiana es esencia, Zamil es pasado, Bostt es impulso, Elmeth es elemento, T.Ch es muerte, H.T es vida, Mythen es presente, Ryho es energía, Minty es medium, Hiko es futuro y yo soy astral.— Al terminar esas palabras, de la boca de la criatura salio un rayo continuo que se disparo desde abajo de esta pasando rápidamente a unos kilómetros de donde estaban, la explosión levanto la tierra sacando rocas gigantes que se abalanzaron contra el planeta y por ende a los presentes.

Xirion salto posando los pies sobre una de las rocas que volaba en dirección contraria a la pocision de su hermano, comenzó a saltar entre estas rápidamente corriendo, al llegar a un punto desenvaino su espada empezando a cortar las mas grandes en trozos que le abrían el paso, entre los escombros venia una montaña misma, casi dos kilómetros iban a aplastarle, pero este no se inmuto, solo dio un salto y guardando su arma en la funda la desenvaino rápidamente dando una estocada que partió la montaña en dos y destruyo todas las que venían despues de esta en un radio extenso.

Hioko por su lado solo se transportaba de un lado a otro, en el momento en que Xirion ejecuta su "Estocada rápida" este se queda quieto mirándole y en ese momento una roca enorme le golpea llevándolo contra el viento sin que pudiera moverse.

—Diablos, esta es una dura situación, jajaja, es enorme...jajaja— Aun en los momentos mas terribles este no perdía su sentido del humor, Xirion solo le miro desviando el rostro hasta ver que al parecer la energía de Hioko había atraído la atención del monstruo, este disparo otro rayo pero esta esta vez hacia el pelicyan quien aun estaba sin saber nada.
Xirion se movió poniéndose de pie en la roca en la que se hallaba su compañero, mordió su dedo pulgar haciéndolo sangrar y tan rápido como pudo bajo este sobre el costado de su espada haciendo que esta se volviera roja como la misma sangre empezando a lanzar rayos.

—Filo Carmesí..— Lanzo un corte frontal en descenso hacia el poder que choco contra la espada diviendose en dos al instante y destruyendo la roca desintegrandola sin tocar a ambos, el rostro de Hioko se mantenía asombrado ante el poder del peliblanco que no pasaba desapercibido.
La energía se disipo y termino siendo encapsulada en la espada que comenzó a moverse como si mascara, solo era un efecto de la presión ejercida en esta, Xirion suspiro y cayo sobre lo que quedaba de una tierra en la que la lava empezaba a avanzar.

—Que espada tan poderosa...— Menciono Hioko mirando sus manos, se alejo dos pasos y suspiro. —¿Como pudo anular tanta energía?

—Esta espada fue maldita a voluntad por Yuno, el mismo la baño en la sangre del brazo prohibido, no solo es irrompible si no que la vaina también lo es.— Hioko estaba absorto, no podía creerlo, mas al ver aquello solo desvió la mirada suspirando de nuevo pera esta vez pesado.

—Bien, como sea...Vamos.— Tomo a Xirion y empezó a moverse transportándose de un lugar a otro, el monstruo les vio cargando otra esfera de su boca, esta era distinta, era negra y exploto a los metros de salir de esta enviando una marea de plumas que descendía a toda velocidad formando explosiones de mas de cincuenta metros de distancia en lo que tocaban, no contento con eso, levanto su mano diestra dejando ver cientos de puntos rojos en esta, eran ojos, miles de ojos que se iban expandiendo a lo largo de la extremidad, al cabo de unos segundos empezaron a salir formas de vida iguales a la criatura y empezaron a volar a toda potencia hacia ellos.

—Que chuc...—Salio de los labios de Xirion quien tomo los brazos de Hioko impulsándose hasta los hombros de este dando un salto hacia atrás, de nuevo libero su espada moviendo la tan rápido que su cuerpo mismo se creo un escudo alrededor de el que empezó a cortar todas las plumas que su arma alcanzaba sin dejar que ni una sola pasara, el rostro del peliblanco empalideció mientras caía de nuevo en los hombros de Hioko.

—Te vez cansad, una espada con tanto poder requiere algo ¿no es así?— Pregunto Hioko viendo a su amigo quien no perdía de vista el frente.

—Si, ella pide sangre y la conseguiré aquí— Sin demora salto hacia uno de los esbirros dando un corte en la espalda que le dividió en dos, pero este no sangro, solo se convirtió en plumas que formaron una explosión lanzandolo hacia el frente, las criaturas arremetían contra Xirion dando explosiones que lo elevaban y dañaban haciéndolo sangrar.

—Xirion, maldición.— Hioko apunto con sus dos dedos indices a los monstruos, luego negó y uso el dedo corazón, anular y meñique recogiendo el indice y subiendo el pulgar. — Tomo Tay— En sus ojos aparecieron los símbolos de las esencias de sus hermanos. — ¡Coman plomo!, Digo, ¡coman balas!— En su iris se ubico una y disparo una ráfaga de poder similar a meteoritos que impactaban contra estos, luego se ubico en su iris una de color gris, esto causo que se dispararan ráfagas de esferas que al impactar sacaban agujas formando peso en los monstruos derribandolos, continuo así derribando oleada tras oleada, una tras otra.

—Ughj...maldito...— Dijo Xirion mientras semi movía su brazo dañado, estaba algo cansado, se hallaba descendiendo a gran velocidad a una distancia de casi cien metros del monstruo, cerro sus ojos y los abrió viéndole, sus ojos se abrieron aun mas al ver el pecho del monstruo, ahí se hallaba visiblemente Yuno que parecía encarcelado y dormido en una mancha roja que parecía ser el lugar del corazón. — Yuno...solo esta dándole poder al monstruo...hay que cortar ese lazo desde la ra...— sus palabras fueron cortadas al ver como la mano enorme venia hacia el clavándose en la tierra abriendo un enorme agujero, esta salio con fuerza cargada de lava, el peliblanco se hallaba corriendo por el brazo del mismo viendo su cabeza como un objetivo.— Le cortare la cabeza de un solo ataque.

El cuerpo de la criatura, como si del mismo mar se tratase empezó a hervir moviéndose y generando soluciones en la piel de la cual empezaban a salir mas de los esbirros, Xirion solo se limito a tomar su espada con la mano izquierda levantándola para dar cortes precisos y estocadas certeras en los cuerpos abriéndose camino entre la oscurana, la sangre caía sobre la piel elevando mas criaturas que le perseguían de cerca, una de estas abrió la boca dejando ver una de las esferas que el mismo monstruo cargaba y disparándola contra el peliblanco quien poniendo la espada en defensa fue arrojado muy lejos.

Hioko detuvo la oleada que se aproximaba y suspiro cayendo al suelo un poco cansado, unió la palma de las manos en señal de rezo y así mirando a la criatura empezó a pronunciar palabras de conjuros.

—Etai oma etma naharai edoni ishtare Ymir.— La pupila de Hioko al instante cambio a un matiz café amarillento indicando el poder del pasado, arrojo su mano al suelo y al instante apareció un símbolo mientras el sonido de un ave se hizo escuchar en todo el lugar de forma ensordecedora, el Pelicyan abrió su boca levemente dejando ver el aire salir de la misma, levanto su rostro viendo al enorme monstruo que dirigió su mirar hacia la ubicación de Hioko quien solo sonrió.
La tierra empezó a temblar y desde atrás del mismo se elevo una criatura gigantesca  de la cual lo primero en verse fue su mano, un enorme brazo que era totalmente hielo, al acentuarla la tierra se elevo en un cataclismo espantoso y así se dejaron ver sus ojos color Cyan, un enorme coloso salia de la tierra con una altura de mas de diez kilómetros, un tamaño igual al de su enemigo, al estar en pie saco un enorme martillo que acento dejando ver como el mar y los enormes trozos de tierra eran convertidos en un lugar glaciar.

—Forbbiden averiado y Yuno marioneta, les presento a uno de los doce Dioses Titanes del pasado, reciban con un enorme aplauso a ¡Ryz Eyz! ahhhh ¡oh por dios es hermoso! !no mames Hioko eres el amo¡, oh si gracias lo se no me adulen me avergüenzan— Se decía a si mismo en ademanes para luego sonreír mirando a su criatura quien le miraba. — ¿Que? no es mi culpa ser tan cool, ahora ahí que detener a Yuno Ryz...

El coloso se inclino moviéndose en dirección a Yuno dándole una manotada al rostro y enviándolo a la tierra, el planeta se estremeció causando que los volcanes ardieran en erupción terminando de destruir lo que quedaba de vida, Hioko suspiro para ver como su invocación era lanzada hacia arriba y con un movimiento de la mano su coraza de hielo rota por una capsula del vació tamaño continental.

—No puede ser...es imposible...que diablos es lo que...Yuno, maldición esta drenando la energía de Yuno...que raro, pensé que la sobrecarga era por el poder del vació del universo, esto no tiene ningún sentido.— Decía Hioko moviendo su cabello hasta ver a Xirion ensangrentado y con ambos brazos en buen estado al igual que su rostro. —¿Y tu donde estabas?

—Tuve que matar personas para poder recuperarme...aun me duele el brazo, lindo juguete, al menos eso lo entretendrá mientras sacamos a Yuno de su pecho.— Los ojos de Xirion se veían de un azul profundo, Hioko solo miro y desvió la mirada negando.

—Bien...entonces déjame ayudarnos un poco...— Posando sus manos en pocision de rezo volvió a conjurar algo en forma de oración.— Divito force, du mara volta mo— Al decir esto del cielo se abrió una puerta con figuras celestiales, la luz era tanta que Xirion tuvo que posar sus manos en sus ojos y aun así esta atravesaba la piel dañándole, dos armas descendieron, estas eran una lanza llamada "Ko (Cielo)" y  una enorme hacha llamada "Mi (Mar)".— Bien, es hora de vencer, a este planeta no le queda demasiado.

—¿Porque lo dices?— Pregunto Hioko apuntado arriba, la capa de Ozono que cubría el planeta estaba desvaneciéndose a una velocidad demasiado rápida, eso solo les dejaría con unos minutos para vencer o morirían en esa batalla.

—Bueno Xirion, ya que te gustan los negros enormes...Tu primero.— Xirion se rió un poco negando mientras suspiro apuntando a lo que quedaba de su hermano.

—Después de esto te partiré la cara..— Ambos sonrieron y tomando el hombro de Xirion, Hioko sonrió.

—Bueno, ve.— Dijo dándole una palmadita en la espalda.

—¿No vas a tele transportarnos?—Preguntó Xirion algo curioso.

—Ah...jajaja no, no puedo ya, estas armas son divinas, así que...anulan la energía de su portador.— Rio dando carcajadas mientras Xirion miro hacia la distancia como una enorme mancha móvil cubría el cuerpo de la criatura. —Estamos muy lejos...incluso con mi velocidad...dudo mucho que lleguemos a su cuerpo, sin contar que escalarlo...sera mas esfuerzo...moriremos por falta de oxigeno...esto es un verdadero problema....

—¿Verdad que si? Y el publico se agita!!!— Una palmada en la cabeza le hizo ver a un lado mirando a Xirion con el ceño fruncido.

—¿Ni siquiera estando cerca de la muerte? ¿enserio?

—Ganaremos, no te preocupes, me tienes a mi hermosura.


Fin del capitulo.

miércoles, 20 de abril de 2016

El caos Universal Capítulo 13

Capítulo 13


La espada hablaría por si sola, la odisea de choques que rompían el silencio e incluso el bullicio de la multitud era tremenda dejando ver estelas de chispas que salían destruyendo los cimientos que sostenían la estructura, la fuerza de presión de Forbbiden era tan tremenda que ese lugar no podía resistirla mas, el rostro del peliblanco quien dejando ver su silueta como si de un ángel se tratara, un defensor de la luz, un paladín que vestido de belleza ocultaba la mayor bestia infernal del universo, así se libraba el enfrentamiento entre ambos.

— Tu solo eres un maldito error!— Decía Xirion dando golpes continuos desde diferentes ángulos, por su lado Yuno contrarrestaba estos con el peso del arma que llevaba, las armas se batían de una forma fiera, las chispas salían, era una odisea musical para berserkers que en odas clamarían la sangre de los presentes.

—Yo!— Dijo tomando la espada con fuerza bruta y dando un golpe desde el superior diestro en descenso diagonal, era tanta la fuerza que inclino a Xirion. —No!— La pierna de Yuno se alzo dando un golpe a Xirion quien fue elevado en linea recta hacia atrás viendo como la furia en los ojos de lo que era su hermano crecía. —No soy tu hermano!— El remate fue una estocada que le llevo hasta le cristal protector de la cúpula haciéndolo sangrar, no se dio tiempo de esperar, se arrojo como un toro hacia el peliblanco quien al levantar el rostro se vio impactado por un golpe en el rostro que seguido de otros hacia brotar sangre de su rostro.

—Tu eres la falla!— Empuño las manos darle un golpe en el omóplato derecho bajándolo al suelo donde reboto unos centímetros y fue recibido con una patada que le hizo cruzar la cúpula hasta la siguiente donde cayo rodando hasta quedar arrodillado, tomo su costado dejando salir la sangre de su boca. En un salto rápido cayo a unos quince metros de su contrincante quien se incorporaba con una risa en el rostro. —Jajaja...Tu solo viniste a detener al guerrero perfecto que soy yo...tu no eres nada, ¿Crees que te hubiera liberado si no supiera como vencerte?— Xirion toco su cabeza en la zona de la cien con el dedo indice mientras empuñaba su espada relamiéndose.

—Solo es cuestión de esperar...todo tiene su tiempo de caducidad, ningún rey reina para siempre...tengo un objetivo y si tengo que destruir a mi hermano por cumplirlo...lo haré— Elevo la espada a la altura del pecho con su mano izquierda, su brazo derecho era inamovible, el omóplato estaba roto y por ende este no se movía muy bien. —Te venceré rápidamente.— Terminando de hablar se vio invadido por una mano enorme que tomo su rostro y lo llevo al suelo estrellándolo contra este varias veces hasta que la frente del mismo empezó a sangrar abundantemente.

—Hablas tanta mierda que me aburriste, te matare rápido para continuar con lo que debo hacer...— La mano continuo golpeando al chico hasta que no sintió movimiento, Yuno retrajo su extremidad de dentro del suelo artificial y movió un poco la muñeca cerrando los ojos con una sonrisa. —Bueno, solo era un hablador.— Comenzó a caminar en dirección donde sentía la energía de Hioko.

Yuno se giro rápidamente bloqueando un corte que se iba clavando en el brazo derecho, la espada de Xirion estaba absorbiendo la sangre de Forbbiden de forma rápida para recuperar la perdida del cuerpo de su amo.

—Un hablador...no me hagas reír, mi convicción me acompaña y todo lo demas morirá ante el filo de mi espada, no moriré, no contra ti, NI CONTRA NADIE!—  Frunciendo el ceño Forbbiden tomo el cabello de Xirion y lo arrojo al suelo agrietando la cúpula, elevo los brazos comenzó a dar golpes de forma bruta contra este mientras hundía la placa de metal resistente en los impacto.

—Un humano, enfrentarse a mi, no me hagas reír idiota! eres solo escoria, un residuo de lo que deberían ser!— Le tomo del cuello alzándole mientras de la boca del peliblanco salia tos con sangre, su ojo hinchado, su boca reventada, seis costillas rotas, a duras medias podría hablar, su cráneo tenia fracturas y su nariz también, el rostro cubierto de sangre casi por completo.

—Ja...jaja...tu frustración se debe a que no puedes controlar ese cuerpo, la voluntad de Yuno te limita...no es así... ¿hermano..?— El rostro de Forbbiden no hizo sino reír para tomar la cabeza de Xirion y alzarla dejandole en el aire, empezó a apretarla haciéndole gritar.

—Te exprimiré como a una maldita uva...— En el rostro irritado de Forbbiden se notaba en el fastidio que tenia, eso fue hasta que Xirion sonrió y dijo "Yuno, ven conmigo, tu hermano mayor esta aquí...no llores". En ese entonces libero a Xirion mirando como sus manos empezaron a temblar de forma continua.

—¿Pero que...? ¿que esta pasando? Tu...Estas abogando al alma de ese chico...— Forbbiden alzo su mano para lanzar un puño que cayo al momento de ver a Xirion sonreír.

En su interior se hallaba Yuno con un vació donde deberían estar sus ojos mirando a su hermano mayor pedirle lo que quería.

—Xirion....si, quiero ir contigo Xirion, ayúdame, sácame de aquí!— Gritaba como si este pudiera verle. Forbbiden se desplomo al suelo sintiendo el descontrol del mismo cuerpo y por ende los rayos que antes salían volver a aparecer.

—Tu hermano mayor esta aquí...pero para ser tu verdugo niño idiota, ese que vez no es mas que un demonio disfrazado de ángel...— La inestabilidad del cuerpo de Yuno empezó a notarse de forma inexplicable, la cabeza se agacho mientras sus pupilas se dilataban y expandía rápidamente. —Una sobrecarga...quieres matarnos desde adentro— Apretó la boca dejando salir sangre como agua, Xirion solo sonreía cubriendo su rostro mientras abría un poco su boca para decir algo.

—Las mierdas como ustedes, desechos de la vida, no tiene porque seguir viviendo...el poder es para quienes pueden tomarlo...Tu solo eres una criatura que ya no debería estar aquí, regresa de donde viniste...Forbbiden...y ¿llévate a ese desecho contigo si?— Con una patada empujo el cuerpo de Yuno que no respondía, movió su mano haciendo una señal y casi al instante apareció su acompañante alada tomando a su hermano quien le vio ya con sus ojos claros alejándose de el hasta verse levitando en el vació cósmico alejándose del Eu en dirección a Syndora el cuarto planeta de la galaxia anima.

Hiko comenzó a temblar mirando a Hioko para extender su mano a Averno. 
—Espera, tu amo esta en peligro, el destino solo pudo ser alterado  hasta un punto...no se que paso ahí esto no debió suceder— Dijo la chica tragando saliva mientras miraba a Hioko. —Yuno, yuno va a Syndora, y es ahí donde se liberara la destrucción de la galaxia...—

Hioko miro a Averno quien se detuvo en seco dudando un poco.— ¿Creen que con eso me detendrán?—

—No buscamos detenerte...buscábamos detener eso que va a ocurrir...me voy Hiko, pero te llevare hasta un lugar seguro...— Tomo a su hermana y despareció, en ese momento todo el Eu empezó a temblar, Xirion diviso el entorno observando a su acompañante mientras Hioko aparecía al lado de este.

—¿Que paso...?— Pregunto Hioko sin entender del todo lo que sucedía.

—Se arrojo a si mismo al vació, no pude detenerlo, bueno se sobrecargara y explotara...es mejor así— Dijo alejándose del borde de la cúpula.

—Si, casi nada, solo se llevara la galaxia consigo...— Al escuchar esto Xirion miro a Hioko dudando, este solo levanto una ceja, el peliblanco solo negó con la cabeza suspirando. 

—Incluso eres malo siendo malo Yuno.— Tomo el hombro de Hioko y ambos desaparecieron para ir apareciendo en varios lugares del vació hasta aparecer en la estratosfera del planeta viendo como el cielo empezaba a ponerse completamente negro. —¿Que hace?—

—Absorberá todo el vació posible y...— A lo lejos se dejo ver una figura de enormes alas que se alzaron, eran tan grandes que salían del mismo planeta, la figura humanoide era enorme, media kilómetros, negra, con cuernos enormemente grandes, sus ojos blancos miraron el planeta lanzando una manotada que barrio con un continente entero.— Eso pasara.

— Tenemos que movernos!— Grito Xirion mientras Hioko se transporto lejos de la destrucción aproximándose al monstruo  quedando sobre una enorme montaña formada por los escombros.

—¿Eso..es la forma final de Yuno...?—Decía Xirion asombrado.

—Nah, la forma final dice Hiko que es mas fea, esta es cool, solo mira esos abdominales papa— Hioko reía ante lo que decía para suspirar luego.— Vaya Yuno...hiciste un caos en el universo...


Fin del capitulo

El caos Universal Capítulo 12

Capítulo 12


Las palabras sobrarian en esa presentacion tan macabra, como saca de una historia de parricidios y homicidios a sangre fria, con un palpitar leve se dejaba ver la mirada de la niña de cabellos dorados que dio dos pasos al frente buscando tomar a su hermana o lo que quedaba de ella.


—No...Simone, hermanita...— Corrio sin treta hacia su hermana extendiéndose al cuerpo el cual vio como se elevaba del suelo y era arrojado al cielo, apuntando con su dedo, Yuno lanzo un rayo que desapareció el cuerpo reduciéndolo a viceras y extremidades regadas.


—Ups...— Solo fue lo único que dijo el pelinegro mientras reía. Los ojos de daiana no eran igual, estaba enojada y en su mirar se reflejo.


—Metiste la pata Yuno— Fue lo que salio de la boca de Hioko quien se alejo rápidamente al igual que los demas dejando solos a la niña y su actual enemigo.


El cuerpo de esta fue cubierto por una energia de color dorado, era un tipo de fuerza distinta, algo que Yuno no podia sentir pero veía, sonrio de lado mientras ladeo la cabeza comenzando a dar un paso tras otro hacia la pequeña quien al levantar la vista movio la mano al frente abierta, de la palma salio una onda de fuerza que envio al pelinegro a la cupula agrietandola con su cuerpo.

Daiana se encorvo para luego dar un grito que se fue haciendo silencioso y asi tras un as de luz dejo ver una figura de mujer adulta.

—Daiana tiene el poder de la Divinidad...— Menciono Hioko mientras veia la actuacion de su hermana que alabada con una ovación.


Averno llego hasta el lugar donde se hallaba Hiko, una bodega algo alejada de estos a un kilometro de distancia, se veia algo agotada, pensativa, estaba recostada en una esquina agitada, apretaba su vientre con una fuerza tremenda, como si algo se desgarrara adentro de si. —Dioses, que es este dolor...ughj...— Sus palabras aunque bajas se oian, lo que no esperaba fue que alguien respondiera estas.


—Bueno, cargas un hijo del Caos mismo en tu interior, esperabas que fuera fácil...?— Averno tomo la forma directa de una criatura calva, musculosa, delgada y sin oídos, sonrió amplio y lanzo una lluvia de picos hasta Hiko que cubrieron toda el area en la que se encontraba. La pared se desprendió pero no había nadie en esta, Hiko corría rápidamente por la bodega hacia la salida mientras miraba hacia atras.


—Carajo, me quedan dos esquives....maldito Averno...— Cerro sus ojos mientras avanzaba  comenzando a hablar telepaticamente. —"Hioko, Averno esta aqui...ya consumi una burla, ven rapido por favor".— Al cruzar de la bodega a la otra es atravesada por el brazo de Averno empezando a sangrar.


Los ojos de Daiana se clavaron en el cuerpo del pelinegro quien solo reia un poco, se relamio y alzo su vision mirando a la mujer que no mostraba sus pies, solo eran expansion de energia, sus manos cubiertas por una forma de armadura azul celeste, su cabello largo se alzaba en forma de olas y su rostro delicado dejaba ver la expresion del desprecio mismo.


—Seras destruido Forbbiden, tu y el cuerpo que habitas.— Menciono de forma directa, de su espalda salio un aro que se elevo, de este salieron diversos elementos y piedras, eran las esencias de sus hermanos muertos, apunto al pelinegro con el dedo indice, casi al instante el lugar exploto llevando consigo a Bostt que exploto. Yuno observo con cierto desden la escena, El impulso habia muerto y ahora ese poder se transferiria a los siguientes vivos. —Muere forbbiden!— Una sonrisa ladina se hizo ver mientras un enorme rayo salio de las manos de esta hacia el pelinegro, quien asegurandose de que estos se habian alejado solo extendio su mano diestra y tomo la energia destruyendola como si fuera aire.


—Eso es todo lo que tienes perrita?— Cuando la luz se disipo, los ojos de Xirion miraban sin ninguna expresion al ser que se hallaba habitando el cuerpo de su hermano, suspiro desenvainado su espada, miro de reojo a Hioko moviendo su cabeza en señal de que se fuera, los ojos del peliblanco se tornaron verdes, al tiempo que bajaba la cabeza sonriendo.


—Esto acabara aqui.


Hiko tomaba el cuerno que la atravesaba mientras sus ojos se dilataban. Corria saliendo de la bodega con el ceño fruncido. —Maldicion, van dos...rayos Hioko llega rapido— Se movio a un lado esquivando el cuerno que venia hacia ella, Averno no entendia que pasaba, podria jurar haberle matado. Su cuerpo empezo a hervir, el calor incrementaba y antes de darse cuenta exploto enviando pequeñas agujas afiladas hacia el frente atravesando a esta. De nuevo este se cubrio dejando que las agujas golpearan un contenedor metalico. —No puedo mas...— 


—Ni yo con este juego...— Le tomo del cabello y la arrojo contra una pila de cajas, esta elevo la cabeza mirandole venir, metio su mano al bolsillo de su toga de cientifica viendo que la daga de estaticas estaba en el suelo. — Tu poder da muchos problemas, pero igualmente sabias que esto pasaria, moriras ahora como en tus visiones se vio, nadie podra salvarte, el destino esta marcado para ti.— Rio sacando un enorme pico apuntandole.


—Si me matas, estaras matando el posible futuro contenedor de tu amo, realmente quieres eso?— Sus piernas temblaban, una barriga que a duras medias se veia, estaba asustada aunque se viera firme, buscaba disuadirle de cualquier manera para ganar tiempo. 


—Lo que no sepa no le afectara, ojos que no ven corazon que no siente, el solo me ordeno matarte, es todo lo que hare— El agudo sonido del metal se hizo oir, este corrio hacia ella lanzando su brazo en una estocada firme. El choque metalico de un bloqueo se hizo ver al instante mientras fantasmagoricamente aparecia la figura de Hioko con la espada de Equilibrium partida en fragmentos ya muy visibles.


—Basta, tu pelea es conmigo...— Empuño el arma frunciendo el ceño contra Averno que solo reia, desde todas las agujas que habian caido empezaron a formarse mas del mismo dejando un total de cuarenta y tres contra dos.


—Bien, primero te matare y luego a ella...


Daiana movia su mano temblorosa habiéndose en el suelo mientras escupia sangre de la boca. —Tu...maldito, que fue lo que hiciste...— Mencionaba tratando de levantarse mientras en sus ojos se reflejaba la figura del peliblanco quien levantaba su espada hasta la altura del costado derecho. 


—Shh...Los bebes deben dormir temprano...— La cabeza de Daiana dio un par de vueltas en el aire mientras caia a unos metros de su cuerpo, Yuno por su parte sonreia recostado en uno de los arboles del lugar empezando a andar.


—Vaya, traicionar a tu amigo para poder enfrentarme, eres una rata, al menos yo force la voluntad de tu hermano para entrar en el y tomarlo, pero tu...eres el gran traidor, sin honor, una escoria...que rompio la promesa que hizo solo por placer.— Xirion abrio levemente los ojos mientras la sonrisa ladina de Yuno se hizo ver de nuevo. —Se que mataste a Elmeth...— Los ojos de Xirion se abrieron mostrando asombro para despues reir.


—Jajajaja, si, asi fue..yo le mate, aun recuerdo....lo que paso.— Xirion cerro sus ojos un momento mientras guardo su espada sonriendo.


"—Un ocularium, felicidades, tu gran poder se debe a eso..vaya, no sabia que los pendragon tuvieran ese don.— Ladeo su cabeza buscando una respuesta a lo que afirmaba, Xirion por su parte solo apunto su espada al frente como si de una pocision de esgrima se tratara y empezo a moverse como si se tambaleara, en menos de un parpadeo se vio a Elmeth escupir sangre de su boca, una estocada perfecta mientras una espada enrojecida destellante parecia alimentarse de la sangre del pelinegro quien solo tomo el filo de esta aproximando su rostro al peliblando quien solo sonrio.


—Tu... ere..— Sus palabras fueron interrumpidas por un sonido que se asimilo al sonar de las coyunturas de los huesos, su corazon habia sido partido en dos, por lo que se desplomo al instante dejando atras a un Xirion que aproximo victorioso su espada al rostro extendiendola de forma lateral.


—Hahaha...Bien hecho Xirion...— Susurro una voz desde atras mientras el peliblanco se giro observando al Averno regenerar su cabeza como si nada hubiese pasado, esa forma musculosa sin boca solo se reformo mientras el cuerpo arrastrante aun tomo el cadaver de Elemth y comenzo a comerlo, demoliendo sus huesos y carne, los organos empezaron a recogerse en su caja toraxica hasta que como si el cadaver vomitara, las entrañas del pelinegro se encontraban fuera dejando un escenario que Xirion disfrutaba al ver, suspiro un poco abrazandose a si mismo mientras ladeaba la cabeza observando al Averno, subio y bajo los hombros rapidamente para empezar a andar con total tranquilidad."


Su sonrisa fue amplificandose para dejar ver el rostro de un psicopata que tomo su espada susurrando. — Todos deben ser aniquilados...— Un corte desde la altura de la cintura se hizo ver recorrer en direccion hasta Yuno quien sacando la espada de al muerte golpe este hasta abajo, la cupula fue partida en dos, empezando a desprenderse.


—Bien Xirion, ven por mi...quiero oir tus huesos demolerse...—



Fin del capitulo