Capítulo 15
—Uhm...— Xirion se quedo pensando un momento en la situación en la que se encontraban, no le agradaba mucho la idea de morir en el vació del universo, suspiro y empezó a correr rápidamente hacia la criatura, sus pasos eran tan rápidos que a duras medias se veía que tocaba el suelo, casi a la misma velocidad corría Hioko quien miraba con una sonrisa ladina al monstruo, no había avanzado nada en comparación a lo que realmente debían correr.
El peliblanco dio un giro en el aire viéndose impulsado al estirarse, en ese momento una idea surco su cabeza, se aproximo a Hioko y le tomo la mano mientras corrían.
—Oye Xirion, sabia que te caía bien pero yo no soy de esos, Señor usted me confunde— Dijo Hioko al ver como este tomo su mano apretándola con fuerza al escuchar esas palabras de la boca de su compañero.— Ok, ok cálmate viejo.
— A la cuenta de tres saltaras, crearemos una hélice, espero no te marees, la capa se ira en poco y quedaremos sin aire así que tenemos una sola oportunidad.— Hioko abrió levemente los ojos mirando al frente, solo apretó la lanza mientras el peliblanco corría por una enorme piedra con el detrás, al llegar a la parte alta lanzo al pelician quien salio arrojado son soltar la mano, esto les impulso unos metros, entendiendo la idea jalo a Xirion repitiendo la idea rápidamente formando así una cadena de movimientos que a causa de la poca gravedad que iba en descenso estos se fueron elevando a alta velocidad en el cielo. — Ahí viene, aguanta la respiración— La capa de Ozono fue destruida por completo y estos continuaban moviéndose de la misma forma ahora con poco tiempo de aire.
En el camino la mano de Hioko se soltó enviando a Xirion sobre el gigante de hielo, apretó los ojos y los labios al recibir el golpe pues cayo de costado derecho, abrió sus orbes y comenzó a correr mientras de soslayo miraba como Hioko caía de pie al frente del Yuno deforme que había en frente, corrió tan rápido como pudo abriéndose camino con cortes hacia la mano del monstruo que se regeneraban rápidamente, al llegar frente a su rostro clavo la lanza en su frente anulando toda la energía de este.
— "Si anula la energía de quien la porte...entonces también anula de el"— Fue lo que pensó al momento de clavar esta en ese lugar, la criatura retrocedió un par de pasos cortos mientras se inclino, en ese momento Hioko levanto el Hacha empezando a pronunciar una oración como la que antes había dicho en palabras desconocidas.
—Etai oma etma naharai edoni Ryz Luft— Al momento no sucedió nada, este solo dio un enorme salto envuelto en lo que parecía ser aire y tomando con fuerza el hacha descendió en un solo golpe que destruyo todo al rededor de el de derecha a izquierda formando una grieta gigantesca en el planeta que no se detenía en ningún momento, al levantar la vista vio como el enorme monstruo había sido partido en dos y Yuno era liberado, sonrió mientras el arma desaparecía, corrió sobre el gigante de hielo para alcanzar a Yuno y transportarse a Xirion desapareciendo del planeta.
El pequeño mundo se comprimió en una pequeña masa hasta explotar de forma caótica enviando meteoritos que fueron destruidos por rayos lasers que salían desde el Eu, suspiro dejándose recostar en lo que parecía ser la nada, Xirion solo le miro viendo a todos lados sin entender nada.
—¿Como estamos respirando en el Vacio del universo..?— Pregunta Xirion viendo que estaban moviéndose a una velocidad muy lenta hacia el EU.
—Ah, si, te presento a Ryz Luft, este es el Dios titan del Viento o aire. Diablos, estoy cansado...— Miro hacia la nada y suspiro hondo igual que Xirion mientras escuchaba la voz de su hermana decirle que fuera al Hangar.
En el hangar recibieron a Hioko con una ovación, Xirion como de costumbre desapareció al instante en que toco el EU, Yuno fue llevado a un hospital científico donde era monitoreado por múltiples maquinas pues parecía estar su cuerpo inactivo pero vivo y así pasaron tres meses...
—¿Aun no despierta?— Preguntaba Hioko mirando al pelinegro desde una cierta distancia, su hermana se hallaba sentada al lado de el con la mirada baja y una enorme barriga.
—No, pareciera que su propio cuerpo no quisiera que despertara, el esta bien, no tiene nada mal en su organismo— Dicho esto se puso de pie llevando su mano al mentón viendo al pelinegro. —Se supone que hoy despertaría, ¿estarán fallando mis poderes?
—Primero fallarían los míos Hiko, jum, no se, déjalo dormir mas, yo saldré.— Dijo mientras hacia boca de pato apuntando a su hermana con los dedos y riendo.
—Oye, estas mucho tiempo con ella, me pondré celosa— Dijo Hiko riendo un poco para negar.
—Pufff, no te decía nada de Yuno y mira, tienes un parásito con nombre en el estomago— Hiko levanto las cejas mientras Hioko desaparecía al instante lanzando un beso al aire.
En la zona del bosque se hallaba Mía sentada sobre una roca, miraba el río artificial desde lo alto de una cascada, estaba vestida de traje de baño, suspiro y miro a un lado viendo la cara de Hioko de forma sombría.
—Ah!— Esta se cayo desde lo alto de la cascada al agua, Hioko solo descendió flotando hasta la orilla donde esta salio tosiendo para mirarle fijamente y sonreír y luego fruncir el ceño. —No debe aparecer así, podría matarme de un infarto—
—Uhm, lo tendré en cuenta la próxima vez, ¿oye Mía te gustaría ser mi Guardiana?— Pregunto el pelician, tenia las manos en la espalda observando fijamente a la chica quien con un sonrojo tremendo asintió bajando la cabeza.— Bien, toma— Extendió una chaqueta pequeña de color verde como la capa que el llevaba, esta lo miro y ladeo la cabeza poniéndoselo al instante.
—Supongo que...ahora somos mas que...¿lo otro no?, porque al ser tu guardiana pues...vengo siendo casi como una esposa o algo así...— El rostro de ella se fue poniendo rojo a medida que decía cada palabra hasta llegar a esposa, llevo sus manos al rostro cubriéndolo. —Hay por Dios...
Hioko sonrió y tomando su rostro le hizo verle, esta solo diviso los cerrados ojos y los labios sonrientes que se aproximaron y le besaron.
Con el pasar de unos cuantos días se hallaba de nuevo Hiko y Hioko sentados en la habitación del hospital conversando.
—Bueno, entonces eso fue lo que sucedió en la pelea...ya veo..— Decía Hiko mirando su taza de te con atención suspirando.
—Lo extraño fue que no era en si Yuno, es como si fueran dos personas distintas, eso significaría que el alma de el es distinta a la de nuestro pequeño amigo..— Hioko se recostaba en la silla mirando el cielo con algo de apatía, giro su vista hacia su hermana quien le miro bajando la vista.
—Hioko, quiero que...no hagas nada estúpido, que trates de estar bien y cuida de Yuno, el te hará regresar.— Dicho esto se levanto mirando la camilla fijamente, Hioko se levanto y miro para fijarse en el rostro de Yuno, los ojos de este lentamente se abrieron parpadeando un par de veces.
—Hola chicos...— Hioko sonrió de lado para ir en aumento y caminar hasta el dándole un zape en la frente.— ¿Sabes la cantidad de problemas que diste?
—Ouch...oye, no me ¡pegues! ¿acaso quieres morir?— Decía Yuno tratando de levantar el brazo derecho sin ningún éxito. —¿Uhm? ¿tengo la mano derecha sedada?
Hioko solo miro a Hiko quien negó con la cabeza algo extrañada, mas porque el brazo de Yuno se veía como un brazo común y corriente, ambos se aproximaron a la extremidad, Hioko llevo sus manos a la boca dando un grito y un salto tomando las manos de Hiko quien empezó a llorar de la nada. Yuno miro su brazo no mostrando la misma felicidad que todos, estaba algo consternado pues parecía que ya no funcionaba nada, ni siquiera su mano.
—Perdí...el brazo prohibido...— Fue lo que dijo mientras miro por la ventana a Xirion quien le observaba con una sonrisa ladina en su rostro.
Fin del capitulo
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