jueves, 5 de noviembre de 2015

El caos Universal Capitulo 8

Capítulo 8

El sonido de los grillos era audible en el pastizal donde el joven de cabello cían descansaba, su rostro algo inexpresivo y en cautela, con ojos cerrados y una sonrisa que siempre acompañaba su semblante se dispuso a soplar al aire mientras abría el único ojo bueno que tenia.

—Hiko...— Menciono mientras veía a la joven caer con lagrimas en sus ojos tomando su pecho y apegándose a el mismo en una marea de llanto buscando ser consolada por el chico.

—Ya sucedió...el solo acepto el trato de ese...ese monstruo...¿porque? ¿porque dañar así a su familia?— Cuestiono ella mientras levantaba su rostro mirando el parche negro que este tenia en su anterior ojo herido.

—Bueno, como pirata que soy, debo decirte que hay que arrojarlo por la plancha...no podemos hacer nada, sabíamos que uno de nosotros traicionaría al grupo.— Se levanto un poco acariciando las mejillas de su hermana para abrazarla con fuerza sonriendo con esa calidez poderosa y dándole un beso en la frente desapareció dejando atrás una Hiko solitaria.

A lo lejos, a una gran distancia entre la multitud de personas se dejo ver un chico de cabello blanco con una gabardina del mismo color que su cabello, sus ojos azules y una espada delgada se dejaban ver mientras se mantenía sentado en la parte mas alta, la torre del reloj de el E.U.
El viento ondeaba la capa en una forma en la que daría la sensación de ver un super héroe sentado vigilando la ciudad, pero no, no era así, como aquel halcón que busca a su presa se encontraba el peliblanco detallando cada movimiento de los ciudadanos en su rango de alcance. A la distancia se vio una forma alada que se aproximo a su lado, retrajo sus alas y sin bajar su mascara procedió a hablar.

—Mi señor Xirion, no hay señales de ninguno de los tres ¿realmente cree que están en el E.U?— Menciono la joven sentándose a su lado mientras el inexpresivo rostro suspiraba y sus ojos azules seguían algo que en la nada se veía.

—Se como encontrarlo...—Dijo apoyándose en el muro de la torre para ser disparado como un proyectil gracias a la fuerza de sus propios pies en dirección a algo invisible para los ojos de la misma chica alada quien sin entender le siguió.
Elevándose en vuelo salio detrás de el situando sus manos en los costados para cruzar el match dejando una onda de aire logrando ya a la cercanía verle. Se trataba de Hioko quien con su habilidad "Astral Blink" se movía entre el aire en dirección a algún lugar de la enorme ciudad. Las manos de Hioko rápidamente apuntaron al peliblanco quien descendió subiendo ambas manos con las palmas en alto dejando ver que no tenia intenciones hostiles, con un suspiro acaricio su cabello desde la frente hacia atrás metiendo los dedos entre las blancas hebras dejando así un aire de "chulería" en la visión del pelician quien solo levanto una ceja y parpadeo un par de veces bajando la cabeza.

—Mira, no te hagas el chulo conmigo Xiron sabes que me gustan las mujeres ¿Que quieres?— Dijo Hioko mirándole sin bajar sus dedos los cuales apuntaban a el peliblanco ignorando a la chica a su lado.

— ¿Acaso quieres que te mate? Necesito hablar contigo sobre las visiones de Hiko, hay algo que debes saber sobre ello...—Respondió Xiron cerrando los ojos con lentitud mientras levantaba su fría e inexpresiva visión al joven en frente.—Parece ser que ella...se equivoco en una visión...—


La pupila de Hioko se dilato frunciendo ahora el ceño para bajar la cabeza girándola rápidamente a un costado y luego subirla al rostro de Xiron quien aun seguía mirándole, no fue hasta que vio en los ojos de el peliblanco preocupación que el mismo se preocupo.

—Bien...vamos a un lugar tranquilo...—Susurro por lo bajo mientras Xiron miro de soslayo a la chica posando su mano en uno de los botones de la ropa de Hioko desapareciendo con el.


—¡No entiendo! ¡eso no puede pasar!— Se escuchaba como un grito en la sala de ciencias mientras se veía a Hiko sentada al lado de Yuno quien observaba todo el detalles, una instalación enorme con grandes aparatos científicos, chicos y chicas se movían desde un lado hacia otro dejando a la vista frustraciones entre otros.

Suspirando levemente el pelinegro se levanto de la silla empezando a caminar por la puerta hacia el balcón mirando la ciudad apoyándose en su propio brazo, miraba el enorme bosque había en medio de la civilización y se preguntaba como pudo crecer algo así en medio del metal que cubría el E.U, entre tantas cavilaciones fue sacado de su encierro mental tras sentir dos bultos aplastarse contra su pequeña espalda adolescente sonrojándose al instante observando de reojo.

—¿Que es lo que te preocupa tanto pequeño?—Susurro la peliazul mirando todo lo que veía el chico para reír moviendo su cabeza sobre la de el, aproximo su boca a su oído y la mordió en la parte alta haciendo que el pelinegro diera un pequeño salto abriendo muchísimo los ojos, girando su cuerpo le miro fijamente a los ojos y le abrazo dándole un beso al ponerse de puntas pues ella era mas alta.


—Es solo que...pienso en una forma de salvar a mi hermano...debe estar siendo torturado por el poder de esa esfera...—Bajo la mirada suspirando mientras sentía el cálido abrazo de Hiko quien susurro un "Tu podrás Yuno, nunca te rindas".


En el centro de el mismo bosque donde Yuno se encontraba mirando se hallaban Hioko y Xiron, el peliblanco soltó el botón de la ropa del pelician suspirando para relamer sus labios dando un pisotón al suelo viéndose ahora si frustrado.

—La profesia de Hiko fue erronea...—Menciono mientras apuntaba a Hioko con su delgada espada mirandole con el ceño fruncido.

—Ella nunca se equivoca ¿Porque lo haria ahora? ¿No seras tu el que esta confundiendo las cosas Xiron?— Se cruzo de brazos empezando a flotar en el campo mientras se veia serio, era raro ver a aquel joven de ese estado de animo, suspiro y negó mientras miraba la espalda del peliblanco.

—¿Que? ¿Olvidas con quien hablas?— Renegó mientras se inclino a tierra tomando una rama para empezar a trazar un dibujo de la ciudad de Zynai poniendo un punto céntrico. —Zynai según la profecía de tu hermana, seria destruida por Yuno y de ahí deriva el fin de todo...pero eso no sucedió porque yo fui el absorbido por la esfera, yo destruí Zynai y ahora nos hayamos en el E.U.


—Si, así es, se supone que el orden seria así, por eso nos asombramos de verle, aunque en otras visiones ella veía a Yuno...— Se quedo pensando un momento mientras entrecerró los ojos cruzándose de brazos. —Pero...Yuno destruiría el E.U con la ayuda de averno...mmh...no entiendo.


—Si es así como dices entonces ¿Que esta pasando? — Menciono el peliblanco dándose una palmada en el rostro para mirar a Hioko quien observándole con su único ojo hábil resoplo moviendo su trenza sin saber que decir pues ambos parecían consternados por lo que acontecía.


—¿Y si no es Yuno?— Dijo el pelician como buscando un punto de salida del embrollo.


—¿Entonces quien? ¿Tu? ¿yo? ¿Karhy? ¿o tal vez Neón? ¡No!, Ninguno de ellos tiene un brazo con una magnitud de poder incalculable, la sola activación de ese brazo incrementa la gravedad en los cuerpos enviándolos al suelo y para rematar, pareciera que Yuno incrementa el poder de esa arma cada vez mas, incluso podría decir que...ese brazo es tan poderoso que...—Antes de decir la frase Hioko trago saliva y se anticipo a decir lo que el mismo Xiron diría aun asustado.


—Rompe el hilo del destino...Pero... es imposible..—Menciono el pelician revolviendo su cabello quedando de pie en tierra firme.


—No lo se...hace poco sentí una energía muy poderosa venir de un lago cercano, pienso que es de el, tal vez el brazo ha evolucionado o algo así...— Dijo mientras miro a Hioko de re-ojo quedando algo asombrado al ver que se iba caminando mientras este hablaba. — ¿¡Oye a donde rayos vas!?.


—¿¡Eh!? ¿yo? ahhh jajaja...es que...yo, si, tu sabes...a ese mismo lugar...jeje...—Desapareció en un instante mientras Xiron se quedo negando con la cabeza un instante dejando ver el brillo de una calavera en sus ojos que desapareció casi al instante empezando a andar.


En uno de los restaurantes de la zona comercial de E.U se encontraba Mia sentada con un sombrero color café muy claro y un vestido blanco observando de un lado a otro mientras sacaba un espejo rápidamente mirando su rostro para sonreír, situó su mano a la altura de su nariz y boca exhalando aire para olfatearse, olio su vestido y al levantar la vista se encuentra con unos ojos cían a la altura de los suyos, un pequeño grito le hizo perder el equilibrio cayendose hacia atrás siendo retenida por un Hioko que en sus brazos se aproxima.

—Señorita, debe tener mucho cuidado...—Rió después para recibir una palmada en la frente que le hizo cerrar el ojo hábil. —¿Así tratas a tu salvador?


—Para comenzar, por ti casi me caigo— Inflo los cachetes desviando la mirada al igual que el rostro, Hioko sonrió y desapareciendo y apareciendo de nuevo situó un pescado en sus labios ahora si logrando hacerla caer mientras tomaba al pez por la boca moviendola como si hablara.

—Rarghj! cuidado marinera— Ambos rieron ante aquello y se sentaron a comer como si lo ocurrido dias pasados no tuviese importancia, Mia aproximo su mano al ojo de Hioko quien tomándola negó con la cabeza para ir aproximándose lentamente, al estar cerca los labios entre si, este suspiro frunciendo el ceño para girar su rostro viendo a su hermano 
Helmeth quien apuntaba a este con el dedo haciendo "Pium" con la boca.

—Tu... ¿Como puedes venir ante mi...?—Menciono el pelician mientras se levantaba de la silla mirándole con el ceño fruncido.


—Huy que miedo, el señor Hioko se enojo..¿Crees que te tengo miedo hermanito?— Pronuncio el pelinegro mientras alrededor de ambos aparecía una esencia en forma de esfera con la insignia de "Energía", eso solo significaría una cosa, Riho estaba muerto. La sonrisa de Helmeth era amplia mientras miraba la forma de energía que se desvanecía en el cuerpo de ambos, bostezo y acaricio su cabeza apuntando con su dedo de nuevo diciendo un "¡Pagh!".

Al instante un Hioko envuelto en fuego caía dentro de el local en el que comía con Mia destruyendo una parte del mismo.

—¡Hioko! Tu...— Frunció el ceño ahora la joven de cabello verde elevando su mano diestra y la izquierda moviendo ambas en una pocision de lucha. — No dejare que arrunies el jodido momento ¿Que no puede haber calma? Y tan cerca...diablos te pateare el trasero con ganas..— Pronuncio para hacer aparecer unos pilares de cristal en torno a su cuerpo, acentuó el pie derecho poniéndolo de frente y se arrojo a una gran velocidad lanzando muchísimas estocadas con los diamantes mientras el chico solo se quedaba viendo como  estos atravesaban su cuerpo de forma aburrida.


—Buahh...me aburres perra— Dándole una cachetada le movió, los presentes solo observaron como avanzaba apuntando con su dedo envuelto en llamas al local donde estaba su  hermano rival con una sonrisa ladina.—Vamos Hioko...sal de ahí, hagamos una buena fiesta.


Desde las sombras se veía al pelician con la cabeza agachada aun ardiendo un poco por culpa del ataque de su hermano, cuando elevo su rostro, la mirada de el mismo solo dejaba saber una cosa, estaba enojado y no era de cualquier forma, estaba muy furioso.

Moviéndose a la derecha apunto con sus dedos a su hermano dejando ver una ráfaga de energía astral que viajaba a mas de ciento veinte (120) kilómetros por hora, llegaban en un instante dando apenas chance al otro de responder a aquellos ataques. —¿Que sucede...? ¿no puedes con la fiesta que inicias? prepárate porque esta por ponerse muy fuerte...

Inclinándose al suelo abriendo los pies empezó a transportarse en direcciones distintas impactando en piernas dejando ver explosiones tras los impactos que daba a causa del poder que empleaba, suspiro hondo mientras su  Helmeth frunció el ceño gritando para elevar un muro de fuego en frente suyo, deslizo rápidamente su rostro al costado derecho para mover su mano derecha igualmente elevando el mismo muro para bloquear todas las balas astrales que le lanzaban.


—¿Crees que con eso podrás ganarme? ¡No me hagas reír! ¡Tormenta solar!— Habiendo pronunciado estas palabras, desde el mismo cuerpo salio una honda de fuego a cien metros redondos que calcino todo lo que había dejando solo un terreno baldío. 

Mia miro Hioko mientras daba disparos en frente de la ráfaga no logrando esquivarla, sus manos se en negrecieron generando un horrible dolor al mover estas.

—Ughj...— Su mirada solo se enfoco en Helmeth quien uniendo sus dos manos empezaba a emanar rayos desde su cuerpo dejando ver una esfera de energía que se estaba formando en la punto de sus dos dedos indices que apuntaban al pelician.


—¡Ya desaparece...!— En el instante en que disparo la esfera Hioko apareció en frente de el recibiendo el impacto de lleno mientras apuntaba sus dedos indice y corazón al rostro de su hermano disparando una tromba de energía de la cual incluso su propio rostro se vio cubierto de algo de sangre, por otro lado, su torso se hallaba quemado, a tal forma que sus venas en el rostro se veían moradas, verdes, varios colores se asomaban, la bocanada de sangre que dejo salir lo hicieron desplomarse mientras con desesperación apretaba el suelo, sus pupilas se dilataron y su orbe cubierta de sangre reflejo a unos quince metros de su pocision un Averno sonriente mientras el mismo Helmeth se levantaba ensangrentado y con muchos agujeros en su rostro, había logrado detener las balas haciendo su cráneo tan fuerte como el titanio mismo para no morir.


—Maldito...Tu no podrás matarme...—Pronuncio levantándose, lentamente, dio dos pasos hacia atrás mientras la criatura avanzo hasta quedar en frente del pelician volviendo su mano una espada, levantándola sin vacilar un instante, se escucho el corte del viento mientras el olor a sangre inundaba el aire y el rostro de un Hioko asombrado y tembloroso miraba al frente una gabardina blanca que se alejaba a gran velocidad haciéndose mas pequeña en la distancia, la chica alada había sacado al pelician y a Mia del lugar dejando un Xirion de pie en frente de una mano/sable mutilada por su espada cubierta de sangre.


—El no podrá matarte...Pero yo si...




FIN DEL CAPITULO

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