viernes, 16 de enero de 2015

La Caída De Zynai Capitulo 7



Capitulo 7

Xirion saco la espada cubierta de sangre del pecho de su hermano mientras observaba fijamente el cuerpo dejado en la piedra, como una escultura de tristeza y depresión, se lograban ver algunas lágrimas en el rostro del ahora muerto Yuno. Dando varios pasos hacia atrás y empuñando su espada con ira  lanzo un grito al cielo hasta sentir que sus fuerzas y sentimientos encontrados se esfumaron casi por completo.

— ¡levántate para que pueda vencerte! ¡Hazlo! — gritaba con ira mientras su respiración se hacía pesada al ver que pasaban los segundos y su hermano no se levantaba del lugar. ¿Se había equivocado? ¿Había fallado en su deseo? Se preguntó por un momento mientras llevo su mano a su rostro deslizándola hacia arriba lanzando su cabello hacia atrás con lentitud, suspiro y se dio media vuelta mirando al cielo, sonrió como si fuera un medio para expresar su cinismo y se giró para ver de nuevo el cadáver pronunciando unas cuantas palabras.

— y al final eras un perded…. — sus palabras fueron interrumpidas por un golpe en el rostro que saco onda de viento al arrastrarlo hacia atrás, como forzando la gravedad a doblegarse a él. Poniendo los pies con fuerza sobre el suelo para retener el arrastre miro hacia el frente abriendo sus ojos para ver al pelinegro de pie respirando agitado, no le miraba, no pronunciaba palabras, solo estaba hay meneándose levemente.

—es…imposible…fue una abertura directa al corazón…a menos que… —
Xirion, tomo una piedra y la arrojo al rostro agachado de Yuno viendo como la piedra era destruida en un espacio casi ilógico de velocidad, su mente se reactivó como si fuera un rayo, la adrenalina incremento en su cuerpo, un impulso de batalla hizo que moviera su pie hacia el frente moviéndose en zigzag de derecha a izquierda lanzando un corte rápido al cuerpo del chico quien levanto la mano diestra bloqueando el corte con esta.
Rápidamente la mano se cubrió de plumas como si fuera un cuervo y sacudiéndola lanzo al peliblanco hacia atrás. El cuerpo de Yuno comenzó a ser sacudido como si fuera una marioneta mal tomada por el titiritero viéndose de manera deforme y mórbida, sus manos se alargaron por una extensión casi de un metro y de su espalda salieron un par de alas negras de 3 metros comenzando a emanar un viento que parecía tener efecto masivo en la gravedad. Los ojos que se habían tornado negros se abrieron dejando ver una pupila que solo podía o parecía ser sangre acumulada, los rayos negros cubrían su cuerpo de adolescente y su rostro ahora cubierto por plumas hasta la mandíbula se movía dejando estelas de movimiento a cada centímetro.
—muere….

La mano de Yuno, o lo que quedaba de él, se impulsó hacia el frente con fuerza lanzando una onda de poder que hizo temblar el suelo y levanto rocas, piedra y polvo consigo. Xirion rápidamente reacciono al ataque cubriendo su rostro y pecho con ambas manos, en un momento de reflejo abrió su ojo izquierdo sintiendo un frio indescriptible en su cuerpo, sus ojos abiertos de par a par reflejaban la imagen de la sonrisa del Yuno demonio que estaba ahora en frente de él  extendiendo su mano para tomar su rostro. El estar en el aire le dio desventaja absoluta para esquivar el ataque del monstruo, lanzo una estocada debajo de la mandíbula enterrando la espada en el cráneo del chico quien solo se limitó a bajar la cabeza mirándolo como si nada hubiera pasado.


—no puede ser… ¿Qué rayos eres?

Logrando su objetivo, alcanzo a poner la mano sobre el rostro de su contrincante que rápidamente descendió a tierra sintiendo todo el peso de la presión ejercida por la mano y el poder que de ella provenía, lo suficiente para abrir una grieta en la tierra dejando un hoyo enorme. Yuno levanto las manos apretándolas para lanzar un golpe al cráneo de Xirion quien sin perder tiempo tomo el mango de la espada y girando por debajo de los pies de del pelinegro, envió un corte directo al musculo de la parte trasera de la rodilla haciéndole perder el equilibrio y desplomarse.
Dando un salto rápido salió del agujero mirando desde arriba el cuerpo, su analítica mirada parecía escanearlo, detallar cada movimiento, reacción y expresión del monstruo. Las manos de la criatura se posaron en el suelo mientras extendía las alas, como si quisiera tomar vuelo.
El suelo debajo de ella se rompiendo en dirección al peliblanco, era obvio, dándose cuenta de lo que pasaba dio un salto atrás ubicando su espada en su pecho para bloquear la mano que salió del suelo impactando contra el filo de esta rebotando más arriba de lo que él estaba, siguiéndole varias manos cada vez más rápido.
Xirion saltaba de un lado a otro buscando esquivar las extensiones negras que salían del suelo atacándolo, por momentos lanzaba cortes a algunas, pero de ellas salían más manos como si fuera una hidra de múltiples cabezas atacando a su presa con fiereza animal. En uno de los saltos que dio una mano se dirigió de nuevo a su pecho estirándose como un elástico infinito, fue un corte la única salida que vio para ese momento cayendo en cuenta luego de su gran error, la mano dividida libero 2 extensiones que le tomaron de la cintura haciéndolo girar por los cielos chocándolo contra las edificaciones abriéndose paso con el cuerpo del peliblanco como si fuera un juguete soltándolo ya a una distancia en la que parecía el límite de la extensión del brazo llegaba.
Entre escombros se dio a la tarea de levantarse o al menos intentarlo, su vista fallaba un poco pues no enfocaba bien por los golpes que había recibido, de su cabeza salía sangre que recorría su rostro, cerca de su nariz. Miro el cráter donde estaba la criatura que antes era su hermano y se levantó como no queriendo ser vencido, suspiro y con la mirada busco su amada espada.
Yuno temblaba en el lugar como si el cuerpo no resistiera lo que estaba dentro de el, como si en cualquier momento fuera a romperse, dando un aleteo fuerte que claramente podía verse como una explosión a la distancia se elevó al cielo abriendo sus enormes alas mirando el único punto en movimiento cercano, extendió su mano al frente dejando ver cientos de plumas levantarse y salir de su cuerpo, una sonrisa ladina fue el detonándote para que las ya miles de plumas salieran disparadas como balas hacia el peliblanco. . Xirion quien avanzaba por un camino lleno de grandes piedras que antes eran edificios, de múltiples acciones, miro de reojo el objetivo volando a muchos metros de él y consigo la cantidad de manchas negras que veía venir.
Sin demora comenzó a correr por todas las edificaciones viendo como las plumas se clavaban en la tierra, piedra y escombros dando explosiones negras que desaparecían la zona donde caían en un corte limpio. Apoyándose de un pie salto a un bloque de piedra impulsándose a otros viendo su espada a la distancia.
La elevada criatura unió todos sus dedos manteniendo su mano diestra extendida apuntando a lugar donde estaba la espada de Xirion, quien se esforzaba por llegar a ella lo más rápido posible buscando una oportunidad de vida. El brazo comenzó a destilar rayos negros con muy velocidad viéndose rápidamente cubierta por una negrura espesa que a plena vista podía ser palpable, la oscuridad se acumuló en la palma de la mano formando una esfera negra.

—capsula del vacío…

Como si fuera un proyectil la esfera fue lanzada hacia Xirion quien tomo su espada sintiendo la cercanía de la energía que era dirigida a su posición. Por primera vez en su vida sintió miedo, en especial por algo que no era más grande que su palma abierta. En un desesperado intento de supervivencia, lanzo un corte arriba asegurándose de darle a la esfera ahora deformada que yacía a un metro de él.
A kilómetros se pudo ver el resplandor oscuro que emano la explosión que se dividió en 2 gigantescas hileras arrasando con toda señal de vida, si es que hubiera alguna en esos lugares.
Las plumas del cuerpo comenzaron a retraerse entrando al cuerpo de Yuno hasta dejar ver su forma humana de nuevo, tosiendo mucho y expulsando sangre de su boca, parpadeo un par de veces avanzando entre la destrucción del lugar, en dirección a la salida de la ciudad.

—Que pesadilla es esta…— Dijo mientras miraba todo el daño del lugar, lo que una vez había sido un lugar para vivir, ahora era algo irreconocible, algunas lágrimas cruzaron sus mejillas mientras bajo la cabeza en honor a su hermano. Giro el rostro para ver la ciudad una vez más y avanzar lentamente a la salida.

— ¿ya te vas…?

Dijo una voz que avanzaba a la distancia acortando cada vez más la vía hacia él, cubierto de sangre por múltiples heridas en su cuerpo, era Xirion, Yuno giro su rostro asombrado al escucharlo hablar, y más aún, vivo.

—como sobreviviste…a la explosión….?

—resulta que…la sangre del monstruo que mora en ti, tiene el poder para anular la energía…cortar el flujo directo donde se dirige.

El pelinegro tembló un poco comenzando a retroceder de espalda, inundado de terror lanzo un golpe al frente, que sin mucho esfuerzo fue bloqueado y regresado al rostro de el haciéndolo caer hacia atrás.

—ughj!

—que patético eres…realmente me divertí peleando con ese demonio, pero bueno, todo buen comienzo, tiene un buen final. — Pronuncio mientras en una estocada rápida atravesó de nuevo a Yuno quien dio un grito pidiendo auxilio.

—ah!! ¡Ayuda!...aghj!

—ja. Jaja….jajajajajaja ¿Quién va ayudarte? ¿! QUIEN!? ¿Qué acaso no lo ves? Todos están muertos…incluyéndote…

Saco la espada del pecho de su hermano quien lo miraba temblando demasiado y solo miraba la espalda del peliblanco, extendió su mano tomándole del gabán que llevaba mientras lloraba.

—no quiero morir Xirion…por favor…

—qué horror…eres una deshonra para los Pendragon ¿pidiendo clemencia a tu enemigo? No vales la pena— Dijo para jalar el gabán hacia su cuerpo mientras avanzaba al frente.
La visión de Yuno se fue apagando mientras susurraba la frase que había dicho antes “no quiero morir”, y así su cuerpo se quedó acostado en el suelo.

— ¿no quieres morir…?

— ¿quién eres…?

—oh vamos, pero que poca cortesía tengo…yo soy el ángel de la muerte pequeño Yuno.

— ¿vienes por mí?

—sí, así es…

—no quiero morir…por favor, déjame vivir de nuevo…hare lo que sea.

—mmmh…lo que sea ¿heh? Entonces quiero el poder de tu brazo cuando mueras de nuevo.

—espera, no solo quiero vivir…quiero tener el poder para matar…quiero tener el poder que tú tienes.

—está bien, suerte con ello entonces…

Inhalo con fuerza al sentir que el aire volvía a sus pulmones mirando rápidamente a todos lados, Xirion aún estaba a unos metros de él y solo se limitó a mirarle por encima del hombro, en un giro rápido la espada se vio venir contra Yuno de nuevo.

—Ángel de la muerte, prometiste darme poder, ¡cumple tu trato!

Rápidamente una espada plateada que estaba decorada con un cráneo de donde salía el filo de esta, con treinta centímetros de ancho y un poco más del metro de alto cayo en medio de ambos bloqueando el ataque de Xirion de ipso facto.

— ¿pero qué…?— dijo el peliblanco mientras alzando su vista vio la silueta de una figura con alas negras que aleteo enviándolo a volar a casi un kilómetro de distancia.

—mi trato esta cumplido, toma la espada y vete de Zynai rápido…claro, si logras salir de una ciudad entregada al abismo…

Haciendo caso a lo que el ángel de la muerte dijo y puso sus manos en el mango de la espada levantándola con muchísimo esfuerzo.

—¿que…? Esta espada pesa demasiado…maldito sea, me engaño…— miro a todos lados y tomo una soga amarrándola al mango y luego a la zona de la calavera, metió su pecho en medio y la levanto casi cayéndose comenzando a trotar como pudo. Xirion se levantó y no logrando ver a Yuno, puso su mano en el pecho dejando ver una luz salir de el y consigo la esfera del abismo.


—Toda vida… debe acabar— Dicho esto puso su mano en la tierra, en ese mismo momento las nubes del cielo hicieron un tornado en donde claramente podía verse una calavera salir, cuando la imagen abrió la boca, todas las almas muertas ascendieron y las vivas fueron arrancadas de sus cuerpos entrando a la boca de la imagen.

Yuno miraba lo sucedido muy asombrado, cerro sus ojos y camino. Tan solo se encontraba a un metro de la entrada a la ciudad, Karhy y Neón estaban a unos metros de el mirándole muy curiosos, Levanto el rostro y solo pudo decir una sola palabra.

—Zynai…ha caído…

Fin De Tomo.

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