lunes, 26 de enero de 2015

El Caos Universal Capitulo 4


Capítulo 4



— Deberíamos ir a visitar a Karhy ¿no?.

— No

—pero...ya han pasado 3 meses...— Decía Neon mientras cargaba una bolsa de vegetales para subirla a una carreta que estaba cerca de salir, caminando completamente sucio hacia el jefe inmediato quien le dio algunas monedas y se fue, giro su rostro a Yuno.

— ¿no iremos...?

—ughj...¿eres bastante insistente sabes...?—Yuno paso su mano por su cabello mientras comenzaba a caminar hacia el gran bosque que se hallaba a algunas horas, de la posición de ellos, habían pasado ya seis meses desde que dejo a Karhy en ese lugar, no tenía un rostro que mostrara culpa, solo era inexpresivo mientras andaban. Neon le miraba estando a unos metros de el en completo silencio mientras pensaba en como habían cambiado las cosas en estos meses que llevaban en el pueblo.
Después de un par de horas a pie lograron llegar a la parte de una cascada donde se veía una especie de cueva pequeña y en frente de ella una chica pelirroja vestida con harapos intentando pescar algo.

 — no se ve bien.....deberíamos ayudarla...— Pronuncio Neon sintiendo algo de lastima por ella, nunca la había visto así, se veían laceraciones en sus manos, pies y rostro, algunas heridas y su ropa que mostraba casi todo. Yuno miraba a la nada sintiendo la lluvia que caía en el lugar donde estaban, bajo su vista mirando como la pelirroja tomaba en sus manos un pez y lo apretaba con fuerza no queriendo dejarlo ir, agitada y con una sonrisa en su rostro se relamió abriendo la boca para morder al animal, miro a la orilla un pelaje color pardo y una figura grande, era un oso. 

—  ¡oh por los dioses, un oso, la va a matar, Yuno ayúdala! 

Yuno no se inmutaba ante lo que el chico a su lado decía, parecía haberse vuelto insensible a lo que pasara con la chica, cerró los ojos y camino con tranquilidad hacia el lado contrario sin decir nada. Karhy por su parte se aferró al pescado que tenía en sus manos mirando al oso con ira.
 — no te daré mi comida, han pasado ya 5 días que no como, ¡no te la daré!— La pelirroja estaba decidida a hacer frente al oso, tomo una piedra y con la poca fuerza que le quedaba la arrojo al animal quien enfureciéndose mas le dio con la garra enviándola casi al otro lado del riachuelo que conectaba con la cascada, se levantó apretando su comida como si no hubiera un mañana y cerrando los ojos comenzó a llorar.

— maldición....debí...haber aprendido lo que...aghj...—Bajo su mirada comenzando a recordar.

— Solo estaré aquí una semana, eh encontrado una aldea nativa cerca de aquí ya llevo un mes aprendiendo lo que enseñan y dado el caso de que ellas son muy poco para ti, te enseñare algo de lo que he aprendido....—  Decía Yuno mientras se ponía en posición de combate hacia Karhy quien le miró fijamente frunciendo el ceño, había sobrevivido con la poca comida que tenía en la bolsa que robo de la aldea del aura.

— no necesito tus tontas enseñanzas ni la de esos primates, puedo sobrevivir por mí misma 

— Bien...entonces sobrevive sin esto...señorita tecnología— Rápidamente tomo la bolsa que la pelirroja tenia recostada en un árbol y se la amarro a la espalda mirándole fijamente.

— ¡oye dame eso, estúpido monstruo!

— ¿la quieres...? entonces ven y quítamela…


— ¡Bien!—  Karhy corrió hacia Yuno lanzando un puño al rostro en lo que ella creía era rápido y fuerte, el pelinegro esquivo el golpe moviéndose hacia su derecha acortando rápidamente la distancia lanzo un golpe a la boca del estómago de las chica, levanto la palma desde abajo hacia arriba en línea recta impactándola en el mentón, dio un giro rápido y con una patada hizo girar a la chica en el suelo. La fuerza de Yuno había incrementado de una manera que resultaba anormal e impresionante, dio la espalda y  mirando el árbol más grueso entrecerró los ojos y salto tomándose de la rama para subir el cuerpo completo y dejar la bolsa en un agujero.

— ¿quieres comer...? entonces rompe el árbol y toma tu bolsa...si no, vete a la deriva en el bosque que no conoces...pero te aseguro que algún animal te devorara....

Durante una semana entera Karhy lucho contra Yuno quien la golpeaba como si fueran dos iguales, el rostro de ella comenzó a tornarse morado con rojizo conforme pasaban los días por los golpes del entrenamiento.

—concentra tu fuerza en el puño y arrójalo con ella, ¡si le temes al dolor no podrás lograr nada!

— ¡cállate! todo esto es una mierda, solo quieres vengarte de mí por cómo te trate, pero eres un cabron, un monstruo aghj, me largo, no vale la pena...— Cojeando comenzó a caminar alejándose del pelinegro quien negó con la cabeza decepcionado. Los días de Karhy pasaron y comenzó a ver la fiereza del frio, la lluvia y los animales que intentaban comerle en las noches, por momento lloraba y buscaba que comer en el suelo sin mucho éxito, por momento se quedaba dormida debajo de un árbol muy cansada, al abrir los ojos veía una que otra fruta en frente de ella, el tiempo se fue y sin darse cuenta ya habían pasado 3 meses.

— veo que sigues viva...— Dijo Yuno mientras traía una bolsa llena de algunos alimentos, Karhy al ver la bolsa trago saliva viéndose inquieta, el pelinegro sonrió y levantándose le extendió una manzana partida al medio, ella corrió tomándola de la mano de el para agacharse y comerla con una desesperación hasta acabarla, miro al chico y luego a la bolsa, intercalaba miradas hasta que en un impulso se arrojó para tomar los alimentos. Su vista vio cómo se alejaba del suelo sintiendo un fuerte dolor en el estómago y una mano que tomo su rostro haciéndolo llegar al suelo con suficiente fuerza para hacerle sangrar.

—no debes robar...

— L- lo siento...— Dijo la pelirroja al sentir la firmeza del suelo, suspiro al sentir que la mano se retiraba de la cabeza de ella, se incorporó un poco sonriendo para lanzar una patada hacia el pelinegro quien ágilmente esquivo el ataque asombrado poniéndose en posición de lucha, iba a avanzar hacia ella y un puñado de polvo le cubrió el rostro cegándolo, Karhy al ver que estaba indefenso, lanzo un golpe a la cara pero este fue levantado al ser desviado por el antebrazo encontrándose con una palma que golpeo el pecho abdomen de ella enviándolo a unos metros.
— ughj...bien jugado...—Dijo tratando de buscar algo de agua para lavarse los ojos, camino hacia el sonido de una cascada e inclinándose sumergió su rostro en ella levantando su rostro sonriente.


— muy bien hecho Karhy...vas progresando, al menos ahora tienes astucia....si la combinas con un poco de...— Las palabras fueron interrumpidas por una Karhy que tomando la bolsa camino en dirección contraria a Yuno.

— sí, si...no me importa...vete con tus primates...

— ¡ughj! ¡no volveré a ayudarte!

— no lo necesito...puedo defenderme sola....

Las palabras retumbaban en su cabeza mientras reacciono al ver el animal atacarle de nuevo, se agacho como pudo y tomando un puñado de arena la arrojo a los ojos del oso quien parándose en dos patas de cierta manera logro que la arena le diera en el pecho.
— No...Voy a morir por...algo que es mío...—  Se aferró al pescado y empuñando sus manos con toda la fuerza que tenía y un grito, cerró los ojos lanzando un puño hacia el oso, se escuchó como una explosión, abrió sus y vio un oso que caía al agua del rio con una marca de impacto en el vientre.

—lo...lo hice! si!.

Yuno saltaba de nuevo a la sima de la cascada mirando a Neon quien asombrado de lo que había hecho sonrió alegre.

—  gracias por salvarla Yuno...

— de nada...ahora ve por ella...nos vamos de aquí.

En el Euro Universo se revisaban los archivos sobre al destrucción de Zynai encontrándose un poco preocupados por la manera en que todo ocurrió, en la parte alta del consejo se encontraban muchos personajes de uniforme color negro con estrellas en el  pecho dependiendo su rango, formados en manera de camino recibían a una chica de cabello aguamarina, ojos verdes, una piel blanca y una figura esbelta y delgada, vestida con una bata de científico y una falda larga que tenía una abertura en el lado diestro del cuerpo.
— como siempre haciendo el ocio ¿no? 
— es raro verte aquí...—Respondió un chico de cabello cian que le llegaba hasta la cintura y del que colgaba un objeto en forma de diamante, vestía una túnica verde larga que cubría casi por completo sus manos, abierta en la parte del ombligo hasta donde terminaba en los tobillos, se giró para mirar a la chica en ahora frente a el quien le sonrió con una mueca un poco burlona.
—  ¿no te alegras de ver a tu hermana Hioko?

—no es eso...es que para que tu vengas a el F.D.EU (Fuerza Defensora del Euro Universo) es raro...

— tu eres el capitán así que no creo haiga inconveniente...en fin, a lo que vengo...Es sobre Zynai...amm...solo se identifican 3 sobrevivientes...y a uno se le ha enviado orden de captura por...su alto nivel de...peligrosidad...— Esas últimas palabras las dijo bajando la mirada mientras la desviaba al mismo tiempo, Hioko suspiro y se levantó y camino hasta ella poniendo su mano en el hombro acariciándole.

— Hiko...yo iré por él, lo traeré...sano y salvo, no te preocupes...

— Esta bien....

Caminando por la calle del pueblo cercano a la zona de hangar hacia el EU se encontraba Shùran quien saltaba como siempre dirigiéndose esta vez a el baño, al entrar se lleva la sorpresa de ver a Karhy mirándose en el espejo, haciendo de cuenta que no le ve camina para abrir la puerta de uno de estos y así hacer sus necesidades en total tranquilada. Karhy quien ya había detectado a Shùran se giró mirándole de arriba a abajo haciendo una mueca.

— vaya...una primate aquí...

— no me molestes Karhy...no quiero golpearte...— Dijo entrando a el baño, se sentó en el inodoro y comenzó a esperar terminar, cuando un baldado de agua sucia le cae por encima de la puerta, limpiando su rostro y llena de ira abre la puerta mirando a la pelirroja salir, sin demora toma el paso y saliendo envía su mano para tomarle el pelo viéndose detenida por Yuno, quien pasaba cerca.

— oh...Shùran, hay pero ¿qué te paso?

— nada...me...caí...

— deberías tener un poco más de cuidado.

— Yuno, te dije que no vinieras aquí...

— creí que había sido un...—  El rostro del chico comenzó a tomar color rojizo al ver los ojos de la chica quien esperaba el término de la frase, soltó la mano y se rasco el cuello incómodo para girar su rostro viendo una armada descender de un hangar. Los uniformados rápidamente apuntaron con disimulo a la posición de Yuno quien miraba algo fascinado a estos, dio un paso al frente, luego otro para verse rodeado por los soldados que apuntaban con espadas y armas.

— Yuno Pendragon, queda arrestado por la destrucción y genocidio del pueblo de Zynai.

— ¿qué?, pero yo no...

Antes de que pudiera decir algo, sus manos habían sido llevadas hacia atrás, dando un impulso a la gravedad se dejó caer de frente lanzando una patada a la persona que le tenía, viéndola desaparecer con el rabillo del ojo, cayó al suelo de rostro mirando a todos lados.

— No pongas resistencia...o tendré que golpearte...— Apareciendo en frente de el con una sonrisa, era Hioko Taramoto, su amigo de la infancia.

— !Hioko!

— Hey Yuno, debiste hacerme caso cuando te dije que te fueras...Ahora ven conmigo, te harán un cuestionario y otras cosas... ¿con quién vienes?

—  Con Karhy y Neon que estaban aquí...—  Al girarse no vio a nadie más que a Shùran quien rápidamente se hizo al lado alzando la mano para indicar que estaba con él.

— yo vengo con el

— bien....vamos.          

 Después de unas horas de retención en el EU Shùran fue liberada, no sin antes formar un alboroto por la encarcelación de Yuno causando un arresto de 24horas esta vez. El pelinegro se mantenía algo preocupado en su celda, habían pasado ya 2 días y no daban señales de nadie, suspiro y trato de calmarse cerrando los ojos, lo único audible en ese momento eran unos pasos que venían hacia él y se detuvieron en frente de la celda.

—Yuno Pendragon, llego la hora de tu juicio...

— ¿juicio? nadie hablo nunca de un juicio.... ¿qué es esto...? — Dijo mostrando oposición ante lo que decían. Sin una pizca de decencia le tomaron del cabello arrastrándole por el pasillo haciéndolo llegar a la sala de juicio donde lo arrojaron como a un pedazo de nada, en el lugar habían muchísimas personas que habían habitado Zynai en los últimos años, Yuno parpadeo un poco mirando el lugar, un atrio amplio con dibujos angelicales en la parte alta de la cúpula de cristal que cubría el techo, un poco más al frente de el un estrado donde estaba de pie un hombre de edad avanzada que golpeo el mazo generando silencio.


—Yuno Pendragon... ¿sabes porque estas aquí...?— Decía el anciano mientras miraba unos documentos sobre el reporte de lo sucedido, suspiro y luego le miro horrorizado ante lo que leía.

—No, no lo sé señor...—Pronunciaba al ver cómo la gente le miro indignada por las palabras dichas de su boca. Bajo la cabeza sintiéndose algo nervioso por lo que acontecía, se veía que era serio, levantando la vista hacia el juez se llevó la sorpresa de estar siendo apuntado por el martillo.


— ¿es cierto que posee un brazo que te convierte en un demonio imparable de destrucción?

—sí, pero nací con él, que tiene que ver...

—¿es cierto que a la edad de  9 años esa transformación cobro la vida de miles de civiles en una descontrolada explosión de poder de extraña procedencia y fue asesinado un general por tu mano?

—sí, pero eso solo fue en defensa, él iba a....— Sus palabras eran cortadas a medio término limitándole a solo escuchar lo que el juez decía de las acciones.

— ¡silencio! ¿Fuiste el último en salir de Zynai con vida antes de la destrucción?

— ¡no! mi hermano Xirion estaba conmigo...pelee contra él ahí

—¿eres consciente de que tu hermano gemelo murió 3 días antes de la destrucción del pueblo habiendo sido enviado a una misión junto a ti y 2 personas más?

—Si...— Bajo la mirada viendo al suelo sin saber que decir, el simple hecho de nombrar a Xirion había sido un gran error, empuño su mano con fuerza y cerró sus ojos sintiendo algo de ira por lo que sucedía. Un grito muy fuerte se escuchó de la platea donde una mujer apuntaba la mano de Yuno quien abriendo los ojos se llevó la desagradable sorpresa de tener su brazo activo, miro rápidamente al juez que había palidecido, extendió su mano hacia él y los rayos de la mano tocaron la pared volándola en un instante.

— ¡Es una amenaza!

— ¡No puede estar con personas normales, es un monstruo!— Decían las personas del estrado mientras el asustado chico no sabía qué hacer y abrazando su brazo se arrodillo mostrando rendimiento. En ese mismo momento los guardas entraron apresando sus manos a la espalda y golpeándole la cabeza varias veces, dándole patadas en el suelo.

—Al ver la alta peligrosidad de...esa...cosa... no queda más opción que declararlo un peligro inminente y consigo condenarlo a muerte, Yuno Pendragon te condeno a la muerte.




Fin del capitulo

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