Capítulo
2
Una espada manchada de sangre era retirada del cadáver de una pequeña niña de tan solo 8 años dejando ver una sonrisa en el rostro de su ejecutor lleno de satisfacción al hacerlo. Miro hacia la lejanía y detallo una chica india corriendo en dirección al bosque, comenzó dando pequeños pasos que iban incrementando al pasar del tiempo convirtiéndose al final en una ágil corrida detrás de ella.
Shùran daba saltos rápidos por los arboles intentando escapar y así obedecer la orden que su padre le había dado, después de varios minutos saltando por entre el ramaje, se detuvo un momento agitada para recostarse en el regazo de un árbol y así cerrar los ojos un momento intentando calmarse. Ya se hacía a la idea de lo que había sucedido, ya venían imágenes de una masacre completa y junto con ella la aniquilación de la aldea, no pudo evitar sentir que los ojos se le llenaran de lágrimas, al menos tenía que llegar a la otra sede para avisar y alertar de lo que acontecía, se levantó y procedió a caminar un poco manteniendo la cabeza baja hasta chocar con algo y caer al suelo.
— ups, perdón...— Sus ojos se abrieron un poco cuando vio a un Yuno de cabello blanco parado en frente de ella, era curioso el hecho de que se viera más alto de lo normal, un poco más corpóreo y sostuviera una espada, al menos eso pensó ella en ese momento.
—... ¿Yuno?
Pronuncio como queriendo acertar, resignándose al ver los fríos ojos de Xirion quien le miraba por encima del hombro dándose vuelta completamente. El peliblanco camino hacia ella quien rápidamente se puso en guardia sosteniendo sus puños a la altura de su rostro y sin desenfocarle lanzo un par de estos hacia el rostro, con facilidad fueron esquivando los ataques para culminar deteniendo la mano derecha de la chica empujándola contra el árbol
— ¿dónde está Yuno?— Preguntaba el peliblanco mientras detallaba la piel de la chica en frente suyo, con un poco de lentitud y tomándose su tiempo, acaricio el filo de su espada esperando una respuesta de parte de la chica que le miraba sin decir nada, se veía un leve temblor en sus piernas que rápidamente subió al rostro al ver que la espada del chico se posó en su pecho, trago saliva y cerró los ojos esperando el inminente fin.
Frunciendo un poco el ceño, levanto su mano a ella dándole un par de cachetadas para hacerla reaccionar del leve estado en el que estaba, volvió a preguntar, al no recibir una respuesta enterró la espada en coyuntura del hombro izquierdo de la pequeña chica quien cubrió su boca intentando no gritar y dejando caer un leve par de lágrimas de su rostro.
— podrías evitarte el dolor si tan solo me dijeras a donde va...no sufrirás mucho, lo prometo.
— Ughj… ¿De qué hablas? El dolor es lo más rico que hay…— Le guiño un ojo a Xirion y luego mordiendo su labio inferior, cerro con fuerza ante el dolor que sentía en su hombro.
—Ya veo...es una lástima que una chica tan linda...bien...intente darte una muerte menos dolorosa…
Decía mientras pasaba su mano por la mejilla de la chica quien movía su rostro intentando evitar el contacto del chico quien retirando la espada, la lanzo con fuerza en medio de las piernas de la chica, Shùran se quedó sin aire mientras veía la hoja muy cerca de su cuerpo, temblando y sin fuerzas, solo se escuchaba un poco agua caer de algún lugar cercano, Xirion sonrió mirando la escena para darle un golpe en el rostro lo suficientemente fuerte para que perdiera la conciencia.
En la anchura del gran bosque cubierto de tonalidades rojizas y gran cantidad de sombras que lo cubren, se ve un chico de cabello negro y una gran espada corriendo rápidamente, Yuno quien iba en busca de sus dos compañeros avanzaba a gran paso con movimiento ágil en medio de los árboles, a la lejanía se percató de ver una silueta femenina de cabello rojizo acompañada de un chico de cabello negro como el de él, sonriendo ampliamente se detuvo a unos pasos de ellos quienes miraban de pie una extensión gigantesca de bosque y en medio de este dos cuevas enormes.
— Hola chicos, al fin los encuentro.
— aghj... ¿porque no te quedaste en la aldeucha esa?— Con un tono de desprecio como siempre acostumbraba a hablar menciono Karhy acomodando un poco una bolsa que llevaba llena de comida. Comenzó a caminar en línea recta mientras se veía el caer de la noche en el horizonte lejano cubriendo así de oscuridad todo el lugar con lentitud limitando la vista de los presentes a tan solo metros.
Llegando ya a la cercanía del lago ya cansados por la caminata del día, deciden descansar en ese lugar. Yuno se acercó un poco a Karhy para acostarse junto con ellos y mendigar algo de calor, pero fue rechazado al instante viéndose obligado a dormir en el regazo de un árbol a unos metros, miraba el cielo mientras se iba quedando dormido. Pasadas algunas horas y ya transcurrida la noche, un ruido le saco de su sueño, abriendo rápidamente los ojos, vio como una mano cubría su boca haciéndole la seña de guardar silencio.
— no vayas...al pueblo, cruza a la izquierda aquí en el lago y toma el camino largo, un chico idéntico a ti te busca...
— es mi hermano...—Decía entre susurros de sueño suave detallando entre las sombras la figura conocida de Shùran, parpadeo tallando sus ojos para verla mejor a la luz de la luna que escogió el momento preciso para asomarse. La india se había quitado toda lo que le cubría dejando ver un escultural cuerpo torneado, de caderas un poco amplias, trasero un poco firme y redondo, su piel brillaba un poco con el sudor mientras entraba al agua con lentitud sumergiéndose, la pesadez del sueño le venció al punto de en un parpadeo cerrar los ojos y dormir.
Una explosión fuerte en el lado diestro del lago hizo que Yuno se levantara rápidamente mientras dirigía su vista hacia la cueva ubicada en el mismo lugar diestro, los temblores continuos aproximándose hacia el lago desde la cueva solo indicaban que lo que estaba dentro era enorme, sin dar espera corrió a la ubicación de Karhy y Neon quienes aun dormían, empezando a moverlos los alerto.
— ¡Debemos movernos, algo grande viene!
— Yuno, deja tu paranoia ¡ah! ¿¡Que es esa cosa!?
— ¡huah!— Fue el sonido y sumado a la expresión facial de terror y asombro por parte de Neon quien miraba arriba, solo indicaba que era algo grande en verdad.
Con cabeza de oso hormiguero y un cuerpo alargado como el de un zorro, de color blanco con franjas rojas en sus costados, unos ojos rasgados como los de un gato, acompañado por orejas de conejo y cola larga como la de un armiño. En la parte de la cabeza se encontraba Xirion sonriendo mientras apuntaba con la criatura como si fuera un arma de combate.
— vaya...tu sí que das problemas, ¿no hermanito?, — Sosteniendo la esfera del abismo en su mano derecha, poso la izquierda sobre la cabeza del monstruo, rápidamente la criatura fue cubierto por miles de rayos rojos que finalizaron en los ojos de este levantando su pelaje como una armadura, la boca se rajo dejando ver unos colmillos gigantescos.
— No me jodas...— Yuno miro lo que había ahora en frente de él pensando atentamente que hacer, dando un suspiro leve cerro sus ojos y corrió hacia atrás rápidamente. Xirion sonrió al ver lo que hacía y levantando su mano, la agito de derecha a izquierda golpeando con la zarpa de la bestia a su hermano quien fue movido sin un mínimo esfuerzo cayendo dentro de la otra cueva.
— con eso ya debe haber muerto, ahora siguen ustedes...serán el bocadillo de esta preciosura...
— Xirion, no nos mates, nosotros estamos contigo...soy tu amiga, mata a Yuno si quieres...pero...déjanos ir contigo....— Karhy parecía haber perdido la razón mientras veía lo que sucedía , no asimilaba el hecho de que su gran amor le fuera a matar, comenzó a dar pasos hacia el peliblanco quien le miro sin expresiones faciales tomando aire con la boca abierta, dado a la mímica generada por la esfera del abismo en el monstruo, este comenzó a hacer lo mismo pero en vez de aire cargaba energía hasta hacer una bola en su boca.
— no me interesan, ustedes....no son más que estorbos, ¿crees que me importa la opinión de una pequeña perra con delirios de grandeza?, ¡ja!, si hay algo que tengo son buenos gustos....jamás...escucha bien, jamás hubiera estado contigo, hubiera preferido ser tragado por una bestia.
Terminando de decir esto impulso la boca de la criatura para disparar el caño cuando otro rayo salió de la nada de la cueva derribando la criatura de Xirion, incorporándose del suelo se levantó mirando lo que venía saliendo de la cueva. Yuno estaba colgando de la nariz de un monstruo igual al otro, pero en vez de blanco era Rojo y las franjas negras en el pelaje.
— Eso se puede arreglar....Xirion.
Fin del capitulo
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