Capitulo 5
Los
días del retorno pasaron y los chicos volvieron a su hogar por así llamarlo. En
el centro de la ciudad, cerca de la torre se encontraba el mayor Voncry con
todo su elenco de generales y comandantes esperando al tan afamado héroe de
cabello color blanco quien se supone habría rescatado la esfera del abismo en
una misión suicida.
Yuno
avanzaba decaído y sin expresiones físicas, parecía que su alma había quedado
en esa cueva o peor, en la esfera que llevaba en sus manos. Avanzando a pasos
suaves para llegar al centro de la ciudad levanta su rostro observando el
puente que hacen en honor al héroe que nunca regreso.
Voncry
observaba con una sonrisa a la espera de la esfera que le daría el poder para
controlarlo todo, su sonrisa fue disminuyendo al cabo de segundos cuando solo veía
un chico caminar hacia el lentamente, con la mirada baja y depresivo.
— ¿Dónde
está Xiron? — preguntaba mientras el chico en silencio se acercaba sin
detenerse, lo único que deseaba era entregar ese objeto y desaparecer, no estar
hay, no saber nada del mundo.
—te
estoy hablando… ¿Dónde está Xiron? — dijo con una mirada ofuscada, alterada. En
sus ojos se retrataba la ira de un demonio que ansiaba carne, que solo veía un
pecador.
—no…logro
escapar…murió…— contesto el chico de cabello negro derramando lagrimas por su
amado hermano mayor quien había desaparecido en frente de sus ojos. Fue cuestión
de segundos cuando una patada impacta en
el pecho de Yuno haciéndolo caer de las escaleras de la tarima donde se
encontraban todos los generales haciendo camino.
—de
seguro murió por salvarte a ti…debiste morir tú, no el— Voncry se inclinó para
tomar la esfera y dio la espalda mirando como un juez que sin misericordia
dicta sentencia al más cruel de los pecadores que ha ofendido su asamblea.
—hagan
lo que quieran…con el…—
En
silencio Yuno solo se limitó a bajar la cabeza y cerrar los ojos ante lo que
estaba a punto de suceder. Decenas de golpes se impactaban contra su carne,
patadas azotes incluso piedras. Él no decía nada, solo callaba y en silencio
aclamaba a su hermano, él lo protegería, el evitaría que eso sucediera.
Al
cabo de muchas horas con heridas letales en rostro y costado yacía en el suelo
de la plaza expulsando sangre de la boca por las mallugadas que tenía, se levantó
un poco para caminar pero su cuerpo no respondió y se desplomo, resignado se quedó
acostado sintiendo el frio del lugar.
—Algún
día pagaran por todo esto…— dijo una persona encapuchada tomando el brazo de Yuno
para levantarlo y comenzar a andar con él.
— ¿porque
me ayudas? — dijo mientras se veía el líquido espeso color carmesí descendiendo
de su boca al suelo y se escuchaba muy suave su voz.
—porque
esto no es justo, no tienen por qué tratarte así, no es tu culpa la muerte de Xiron…no
creo eso…—decía la persona mientras caían algunas lágrimas de su rostro.
Yuno
en lo poco que podía observo debajo de la capucha, hay estaba Falcon Akimiyami
con los ojos hechos una fuente de agua tratando de evitar que sus lágrimas
salieran pero sin éxito alguno.
—Falcon…te
meterás en problemas— dijo Yuno haciendo un poco de fuerza para moverla y
apartarla de el terminando por rendirse.
—Sin
Xiron estas desprotegido al máximo, además…Xiron me pidió que te protegiera…si
algo le pasaba— decía avanzando hasta un callejón donde se vio a Karhy de pie
con los brazos cruzados.
—no
debiste haberlo recogido Falcon, te meterás en graves problemas, déjalo hay…él
se levantara solo— dijo Karhy mirando a Yuno de una manera grotesca, inhumana
no parecía ser alguien que quisiera el bien para nadie. Miro y su gesto de voz
hizo que Falcon se enojara empujándola.
— ¡oye
que te pasa! ¿Porque dices eso? Eres una tarada, urghj…vamos Yuno, te llevare
hasta tu casa—comenzó a avanzar suavemente para no lastimarle, en ese momento Karhy
frunciendo el ceño con demasiada ira tomo una piedra y la lanzo dándole en la
frente a Yuno, lo que causo casi instantáneamente su inconsciencia.
Gracias
a que su brazo prohibido le regeneraba a velocidades impactantemente sorpréndete
se pudo levantar en 3 días Abriendo los ojos. No encontró comida, agua o al
menos una sábana limpia, no encontró un cambio de ropa con la cual vestirse y
bajando la cabeza se limitó a romper en llanto recordando a su hermano en
absoluto silencio. Minutos pasaron cuando el chico seguía sintiendo el
silencio, era extraño, se podría decir que hasta disfrutaba un poco de él y eso
le hizo pensar que las cosas no andaban bien.
Levantándose
de su cama fue al armario y tomo un buzo de mangas largas con capucha atrás, un
pantalón negro de los muchos que tenía y unos zapatos limpios para caminar a la
puerta.
Camina
por el pasillo divisando todo,
escuchando con cautela, pero para su sorpresa nadie había. Llegando a la puerta
que conducía a la salida del lugar tomo el pomo, lo giro lentamente para
abrirla y encontrarse con algo que jamás pensaría en toda su corta vida.
Todo
estaba destruido, las casa habían sido cercenadas con una eficacia profesional,
había cadáveres por todas partes y las personas corrían con desesperación. Muy confundido
lo único en lo que pudo pensar fue en correr hacia su instituto.
Divisaba
todo lo que podía sin creérselo, el instituto estaba casi destruido y en la
torre se veían los generales caer con cortadas tan letales y profundas que casi
dividían el cuerpo en 2, algunos ya estaban divididos.
— ¿quién
está haciendo esto? — dijo mientras todo a su alrededor daba vueltas. Entre esas
vueltas observo a Karhy con una herida en su brazo en el suelo, corrió hasta
ella y la levanto en sus brazos.
—Karhy…Karhy?
Despierta— decía mientras procedía a darle algunos golpecitos en la cara con
sumo cuidado para no dañarla.
— ¿huh?
¿Yuno? ¿Qué paso…?— decía reincorporándose para mirar la destrucción en la ciudad.
— tu hiciste esto!? — dijo alejándose un poco de el en el mismo instante trago
saliva temblando con su mandíbula.
—no,
yo no fui quien lo hizo…pensé que tu sabias—
—no,
no se quien lo hizo todo paso muy rápido…—
Suspiro
llevando su mano a su rostro y entonces sucedió, su mente trajo vagamente un
recuerdo de días donde veía a Hioko pronunciando claramente esas palabras
—“bueno…es
difícil de explicar, mi hermana Hiko cree que esta ciudad será destruida dentro
de poco, así que nos iremos antes, deberías hacer lo mismo Yuno…”—
— Karhy…busca
a neon y sal de la ciudad…—
— Estas
loco!? No iré a ningún lugar! —
— hazme
caso joder, lárgate del pueblo. Todo va a ser destruido. todo—
Resalto
de una manera preocupada, Karhy observo su preocupación y solo asintió corriendo
a la institución para buscarle y dirigirse a la salida de la ciudad que por
suerte no se encontraba muy lejos.
Yuno
deslizo su mirada hacia la torre dando dos pasos, fue entonces cuando escucho
algo detrás de él y se giró para verlo. Sintió que su corazón se paralizo
cuando vio lo que estaba en frente de él, simplemente no podía creerlo.
Avanzo
unos pasos hacia la persona que estaba hay atónito, su mente tenía dudas y
muchos cuestionamientos para terminar pronunciando una sola palabra de sus
labios.
— Xiron…—
Fin
del capitulo
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