Capitulo 1
En una ciudad llamada Zynai se encontraba una pareja de recién casados, el nombre del esposo era Magna Pendragon y el de su esposa era Niha Skyfall quien estaba a punto de dar a luz a su primer hijo al cual tenían pensado llamar Xiron Pendragon.
Magna era el hijo único de la familia Pendragon, que fue reconocida por ser tan especifica y certera en sus misiones sin cometer ninguna falla, el era el guerrero mas reconocido en la ciudad por su único poder el cual iba mejorando al paso del tiempo para poder realizar las mas oscuras ambiciones de el dictador de esa ciudad el general Voncry Skyfall padre de Niha esposa de magna.
Al momento de Niha dar a luz a su querido primogénito a unos cuantos miles de kilómetros se escuchó un fuerte impacto que hizo temblar toda la ciudad sacudiéndola en un terremoto colosal que comienza a barrer con hogares y vidas.
— ¿¡Qué es lo que esta sucediendo!?- Dice Magna corriendo hacia la habitación de su esposa para cuidar que todo este en orden mientras ella da a luz.
Al momento de cruzar el jardín de su casa Magna es atravesando por una onda de energía invisible que hace estremecer su cuerpo de una forma casi monstruosa, la onda continuo su camino pasando por el cuerpo de Niha cuando el pequeño Xiron es retirado de su cuerpo, En ese preciso momento una mano monstruosa sale del interior de su cuerpo tomando la pierna de Xiron saliendo con el otro bebe.
— ¿! Habían 2 bebes ¡? Dice la partera tomando al Segundo que era de cabello negro y piel color canela— Este segundo no es igual al primero— Decía la partera viendo que el primero era de color blanco y cabello del mismo color sin contar que el segundo tenia un brazo de color negro con especie de plumas incrustadas en el.
Caminaba Magna un poco preocupado por lo que había sentido antes cuando entra de repente en la habitación irrumpiendo la conversación observaba a los 2 niños.
— ¡Wow que sorpresa, eran 2!— Sonreía mirando los 2 niños con alegría.
— ¿n-no nota algo extraño en el segundo señor Magna?— Hablaba la partera mientras veía como el brazo del segundo destilaba pequeños rayos negros que parecían quebrar el aire en pedazos de vidrio tan rápido que a duras media se notaba.
— ¿Raro? No, no noto nada. Supongo que el primero es el de el cabello blanco, ¿cierto?— Decía sin quitarle los ojos de encima asombrado lo que le había regalado la vida. —Entonces este de aquí es el segundo— Afirmo mirando al niño del brazo negro y sonreía.—Tu serás yuno, Yuno Pendragon— Decía con lagrimas sobre sus ojos de no contener la alegría los abrazo con amor y los entrego a su madre quien recibió a Xiron y se negaba a recibir a Yuno diciendo que el no era su hijo.
El tiempo Transcurrió y ya habían pasado 6 años mientras Xiron quien resulto ser muy alegre, juguetón y valiente crecía al lado de su hermano gemelo Yuno que era mas dado a observar y a estar en silencio sobre todo lo que le decían, ya estaba acostumbrándose al rechazo de su madre quien nunca dejo de afirmar que yuno no era su hijo y que era un monstrua al igual que las demás personas de la ciudad lo alejaban y le temían por su brazo.
— ¿Qué tienes yuno?— Preguntaba Xiron mientras se acercaba a un árbol antiguo que expulsaba flores de 3 colores distintos, hay se encontraba yuno encogido de hombros con la cabeza oculta en sus rodillas llorando.
— ¿no le dirás a tu querido hermanito mayor?—Movía su hombro suavemente.
— ¿Por qué estas conmigo Xiron?— Sabes que mama me castigara si te ve cerca de mi, todos dicen que soy un monstruo, mama dice que no soy su hijo eso me duele, me rechazan y hasta golpean— decía llorando el niño apretando sus rodillas como si no hubiera mas de que aferrarse.
—No digas tonterías yuno, yo estoy aquí contigo, nunca te dejare solo somos hermanos ¿no? Yo te protegeré siempre—Decía mientras extendía su mano hacia el.
— ¿de verdad siempre estarás hay Xiron?— mostraba su rostro hacia su hermano con miedo a que algo malo pasara.
—Si siempre estaré hay para ti es una promesa—Sonreía el niño hablándole a su hermano.
— ¿pero como ocultare mi brazo?—decía respondió Yuno a su hermano.
— ya había pensado en eso—afirmo sacando unas vendas de su bolsillo— con esto nadie sabrá como es tu brazo, además no les hagas caso ellos no saben como eres tu así que vamos a jugar con el tonto de hioko—Sonrió mientras corrió hacia la salida del lugar, Yuno sonrió poniéndose la venda rápidamente corrió al lado de su hermano.
El tiempo avanzo 3 años mas y el pequeño Xiron se convirtió en el mejor estudiante de su institución, a lo cual su padre le regalo una espada para su cumpleaños y a Yuno unos guantes de combate.
— ¡Gracias papa!— Respondió yuno viendo el par de guantes comenzando a llorar.
— ¡hah! ¿Por qué lloras Yuno?— le pregunta su padre, a lo que yuno responde
—tu y Xiron son los únicos que me dan regalos y el ultimo fue el árbol que nos regalaste— Magma se queda en silencio ante esa afirmación a lo que dirige su mirada a Niha frunciendo el ceño extiende su mano a Yuno y a Xiron.
—estaré una semana aquí en casa antes de que me vaya de nuevo a los encargos de el general así que, ¿que quieren hacer?— pregunta sonriente a sus hijos.
— ¡Yo quiero ir al circo!— dice Xiron eufórico alegre con su espada, yuno respondió algo mas extraño aun.
—yo quiero que me cuentes la historia de el héroe de la galaxia— decía con la cabeza baja un poco avergonzado.
Su padre sonreía al escuchar la petición de Yuno y accedió a contar la historia, no sin antes decirle a Xiron que irían después de terminarla al circo y comenzó a contarla.
— Se dice que vino del cielo, nadie sabe de donde pero el apareció, dicen que su rostro daba confianza y seguridad a las personas, nadie sabe su verdadero nombre porque el nunca lo dijo, el solo se hizo llamar Divine Fire— hablaba haciéndole ademanes con las manos, moviéndolas para dar misterio a sus 2 pequeños espectadores de los cuales el que mas se fascinaba era yuno— El era algo tan poderoso que dicen que ni siquiera al rango de ángel mas alto podía alcanzarle en poder, que no encajaba en el titulo de dios porque nunca se considero uno, lucho con valor y determinación contra la serpiente destructora de planetas, contra la sombra de la destrucción, contra otros de su mismo poder pero nunca callo, siempre se levanto y lucho hasta el final, nunca se rindió por nada ni aunque el enemigo fuera gigantesco el buscaba la manera de vencerlo y así fue hasta el final, el acabo la guerra contra el oscuro y desapareció y dicen que algún día el volverá y entonces…..—se quedo en silencio mirando a los niños como prestaban mucha atención esperando el final de la historia, se levanto y sonrió— bueno, tomen su dinero y vayan al circo.
— ¿¡Que!? Espera no nos puedes dejar así papa— Reclamaba Xiron en su ansiedad de saber el final— díselo yuno—dijo mirando hacia su hermano quien miraba al vacio con una sonrisa en sus ojos que se dirigieron a su padre.
—Oye papa, ¿tú crees que yo pueda ser como Divine Fire?—dijo yuno levantándose del suelo mirando a su padre quien con una sonrisa le abrazo.
—claro que si yuno tu puedes, después de todo eres un Pendragon.
Sonrieron y salieron al circo observando todo lo que podían con mucha atención verificando que comprar hasta que yuno se detiene en una vitrina.
— ¿que sucede yuno?— preguntaba Xiron mirándole.
—Quiero ese payaso— apunto a un muñeco que no había sido vendido por generar miedo a las personas, el payaso era negro con purpura tenia los ojos rasgados y eran absolutamente negros como cuencas vacías, su mirada era algo diabólico, su cuerpo alargado y delgado, en su cuello tenia unas especie de plumas negras que sobresalían, en sus manos unas enormes garras y en su rostro una sonrisa que llegaba casi a las orejas.
— ¿¡e-estas loco!?—afirmo Xiron viendo el muñeco con terror—tan solo mira la forma que tiene es horrible, ese muñeco es un monstruo y además es carísimo, tendríamos que gastar lo de nosotros 2 para comprarlo—Yuno gira su rostro hacia su hermano y levanta su brazo derecho que se encontraba vendado y dice.
—mi apariencia también es de un monstruo cuando me enojo…—Yuno bajo la mirada y continuo caminando, Xiron veía al muñeco y temblaba.— ¡no! Ni hablar eso no dormirá en nuestra habitación…
A la noche regresaron a su casa y yuno se encontraba en el árbol sentado mirando lo que podía de la ciudad un poco aburrido, entonces se aproxima Xiron y le extiende un paquete.
— ¿huh? ¿Qué es eso?—Pregunto yuno mientras veía el objeto en frente suyo
— solo tómalo quieres, o me quedare con el—afirmo Xiron.
—esta bien—desciendo del árbol tomo el paquete y lo abrió viendo el payaso del circo— ¿pero como has…?— a lo que Xiron sonríe mostrándole otro muñeco que era Blanco con dorado, tenia ojos azules, grandes manos con alas igualmente en los pies, en su cintura tenia una especie de tela que colgaba con una forma de dibujo celestial en el.
—Bueno, solo le pedí dinero a papa antes de que saliera para otro jeje— sonríe en frente de su hermano quien lo abraza— no te vayas a poner a llorar porque te pegare.
—No…no llorare— dicen alzando la cara con los ojos llenos de lagrimas.
—jajá esta bien, llora si quieres— yuno se rompe en llanto abrazando de nuevo a su hermano quien cierra los ojos y lo empuja hacia el suelo bruscamente.
—Lárgate yuno…. —
En ese instante el pecho derecho de Xiron es atravesado por una flecha que provenía desde un lugar alto en uno de los tejados rompiendo su tejido cae al suelo sangrando.
— ¡¡NO XIRON!!
Fin Del Capitulo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPobre Yuno :'( , ¿Porque tiene que sufrir tanto?
ResponderEliminarExcelente historia :)